El jueves pasado se ha presentado en la Asamblea el Proyecto de Ley de Bibliotecas. Una iniciativa necesaria pues es preciso actualizar toda la normativa existente al respecto que lleva muchos años sin ponerse al día. Quisiera destacar algunas de las características que hacen posible que sea una realidad que el poder disfrutar con la lectura, el acceso en cualquier formato y sobre todo la posibilidad de contar con ejemplares de difícil acceso para determinados sectores y espacios de nuestra sociedad, se convierta en un signo claro de progreso.

Además esta nueva norma va a representar uno de los elementos destacados del Plan de Impulso de las políticas bibliotecarias. Por consiguiente, es una suma de iniciativas que hace más sencillo que en todos los ámbitos de nuestra sociedad ya sean espaciales ( urbano/rural) o económicos ( minoriza las dificultades que se tengan para su uso por problemas materiales) se llegue a la cultura por parte de todos.

Si tuviéramos que describir en cuatro palabras que caracteriza esta Ley diríamos que es flexible ( es decir modificable), integral ( unifica aspectos organizativos), concreta ( señala los plazos para el desarrollo reglamentario) y descriptiva ( define los conceptos).

Asimismo persigue eliminar la brecha digital y atraer a los nuevos usuarios con elementos modernizadores sobre los usos y contenidos de herramientas y contenidos. En definitiva, se trata de gestionar y planificar servicios, de tener en cuenta, entre otros a los centros universitarios y al resto de bibliotecas docentes de cara al fomento de la lectura, la investigación y el apoyo al profesorado.La igualdad y la pluralidad que permiten las bibliotecas digitales es además un sinónimo de preservación de nuestro patrimonio bibliográfico.

Y fundamentalmente contribuye al acceso libre y gratuito de la información. ¿ Y qué impacto puede tener el Proyecto de Ley de Bibliotecas en la sociedad? Pues entre otras muchas resaltaremos una que va a definir el futuro, más bien el presente, más cercano: la disminución de la brecha digital. Del mismo modo se busca la mejora de un servicio público, el acceso en condiciones de igualdad, la cooperación institucional y la inclusión social. Es bueno, es positivo, que hablar de bibliotecas, hablar de libros, hablar de lectura y del acceso universal a la cultura ocupe parte del espacio público de opinión. 

* Historiador y diputado del PSOE