Opinión | El artículo del día

Saponi rescata el consenso

Figura clave en el desarrollo de la capital cacereña, la clase política lo homenajea

José María Saponi, este viernes.

José María Saponi, este viernes. / SILVIA SÁNCHEZ FERNÁNDEZ

Ha sido reconfortante ver las imágenes que el pasado viernes dejó la inauguración de un parque en el barrio del Perú que lleva el nombre de José María Saponi. Quince años después de que abandonara la alcaldía, la foto de familia junto a quien dirigió Cáceres entre 1995 y 2007, convirtiéndose en el candidato a alcalde más veces votado en la historia de la ciudad, fortalece el sentido de la Democracia, especialmente porque congregó a dirigentes y simpatizantes de diferentes partidos en un acto cívico donde se demostró que más allá de las ideologías está el consenso en torno a una figura clave en el desarrollo de la capital cacereña.

Durante los 12 años en la alcaldía, Saponi siempre hizo gala de un gran sentido del humor. Cuando en 1995 ocupó el sillón municipal tras ganar las elecciones por mayoría absoluta, el grupo de teatro La Botika, dirigido por Marce Solís y creado en 1986, estrenó en La Machacona la obra ‘Wellcome Saponi’. Para la ocasión, Miguel Gibello pintó un cartel maravilloso. En el montaje participaban el propio Marce, Bola que hacía de protagonista, Antonio Caldera, el periodista Vicente Pozas, y las actrices Evita Peroné y Marisa Caldera (luego fue concejala de Asuntos Sociales con Elena Nevado), que ejercían de divertidísimas vedettes.

Llegaba la hora de comenzar la representación e, inesperadamente, se presentó el alcalde acompañado de su esposa, Julia Sergio. Se mezclaron entre el público y lo pasaron tan bien que al día siguiente la prensa daba cuenta de lo acontecido publicando una foto en la que Saponi aparecía sosteniendo en sus rodillas a Evita Peroné. Poco después, Solís fue nombrado director del Gran Teatro por un consejo rector con Saponi entre sus miembros, que dio su voto favorable para la designación.

Y es que el alcalde escuchaba a la opinión pública porque tenía cintura. Si un día un dirigente vecinal denunciaba los baches en una calle, al siguiente la brigada de Obras, con Joaquín Rumbo a la cabeza, ya estaba actuando con celeridad. Si había que ajustar el horario de los bares a las necesidades de los hosteleros, allá que iba a coser el descosido su compañero Teodoro Casado (aquel que decía, con toda la razón del mundo, que Cáceres tenía un Carnaval de Miranda porque todos miraban y nadie participaba).

A Saponi le debe Cáceres su desarrollo urbanístico, también la ejecución del Parque del Rodeo, cuando supo defender los intereses de la ciudad por encima de una plataforma que apelaba a que todos los terrenos fueran zona verde. Su decisión trajo puestos de trabajo y aumentó el parque inmobiliario.

Adelantado a su época, incorporó por primera vez a tres mujeres (Cristina Teniente, Rosa María Fernández y Victoria Piris) en puestos de relevancia de su equipo de gobierno. Además, impulsó la candidatura a Capital Europea de la Cultura, y cuando en 2013 fue nombrado ‘ciudadano ejemplar’ recordó que todo cuanto hizo fue voluntariamente y que nadie le tenía que agradecer nada. Demostró con esta reflexión su vocación de servidor público.

El viernes acompañaron muchos a Saponi, el primero el alcalde, Luis Salaya, que ha acertado homenajeando a quienes le han precedido. También acudieron, entre otros, María Fernanda Sánchez, Pilar Merchán, Ángel Arroyo, Marcelina Elviro, Pepe Alvarado, Leire Iglesias, Andrés Nevado, José Antonio Villa o Carmen Heras.

A Saponi, que tomaba café en el Marbella, le sigue gustando su barrio de Colón, el cocido, la zarzuela, la música de los 60 y los Beatles. Colecciona relojes y corbatas.

Su padre trabajaba en La Eléctrica y vivieron en la calle García Holguín. El que luego se convertiría en alcalde, estudió Educación Física en Madrid, se licenció en Derecho y fue profesor del Padu, del Diocesano y de Magisterio. Su mujer, a la que conoció con 15 años, ha sido la mejor ayuda que ha tenido en su vida. Padre de cuatro hijas y abuelo de siete nietos, en su trayectoria política hubo otras dos frases memorables enmarcadas en la época en la que el Festival Womad empezaba a atesorar críticas. «No me imagino a toda esta gente en el Madrid de los Austrias» o «¿Dónde está Peter Gabriel? porque yo nunca lo he visto»

* El autor es periodista.

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