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El Periódico Extremadura

Fernando Ayala

Zarza la Mayor y la mina La Paloma

Recordaba el otro día en unas Jornadas de Memoria Democrática, las palabras con las que el investigador Antonio López describía a la Mina la Paloma, ubicada en Zarza la Mayor: se trata, sin duda, de uno de los denominados ‘parajes del terror’. Allí, donde está trabajando a varios metros de profundidad, el equipo de Aranzadi, se encuentran los cuerpos de, al menos, 18 personas, arrojados cruelmente a este espeluznante lugar. Por eso, insisto en que estamos en deuda con las víctimas del franquismo. Estamos en deuda con sus familiares. ¡Cuánto dolor acumulado! ¡Cuánto tiempo de durísima espera! ¡Qué alegría exclamó un compañero al enterarse de que se iniciaban los trabajos de exhumación!

Porque defendemos la igualdad, no podemos como afirmó un ponente en esas jornadas, callarnos ante estas tremendas injusticias. Puso el ejemplo de un dicho que circulaba por Alemania: «Si en una mesa hay 10 personas y sólo de ellas es un nazi y todos se callan cuando éste habla, entonces es que en esa mesa hay 10 nazis». Es fundamental, es muy importante, leer, escuchar los nombres de los asesinados. Que cobren vida en nuestra memoria. La recuperación de sus restos dará tranquilidad y sosiego a sus familias, pero la recuperación de sus experiencias vitales, de los momentos en los que desarrollaron su actividad, nos permite a todos aprender y tomar ejemplo de ellos. Porque somos lo que somos.

Escuchamos los testimonios, rotos por un continuo llanto, de los hijos y de sus nietos

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Pasamos no sólo un gran día de convivencia en torno a la mina La Paloma, sino a su vez, unas horas que contribuyeron a reforzar nuestro compromiso con la defensa de los valores democráticos.

Tuvimos ocasión de resaltar que la Memoria es un arma de futuro. Que a la extrema derecha se la combate con hechos y palabras. Que el empeño de Charo Cordero en iniciar este proyecto de restitución y fuerte vinculación moral con los derechos humanos felizmente puede ver la luz hoy. Escuchamos los estremecedores testimonios, rotos por un continuo llanto, de los hijos y de sus nietos. Pudimos comprobar como Extremadura está plagada de fosas que gracias a la investigación impulsada por la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes se están dando a conocer a través de una herramienta creada al efecto.

En definitiva, demostramos que formamos parte de un conjunto de raíces de las que no queremos desprendernos y que nos impulsan a seguir avanzando por la senda que trazaron nuestros antecesores

* El autor es Historiador y diputado autonómico

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