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El Periódico Extremadura

Irene de Miguel

Tribuna abierta

Irene De Miguel

Coordinadora regional de Podemos

El litio es extremeño y debería seguir siéndolo

Es un recurso estratégico y lo público debe estar presente

Cada vez que escuchamos al presidente Fernández Vara hablar de la futura gigafactoría de baterías, que supuestamente va a localizarse en Navalmoral de la Mata, aparece un elefante en la habitación, y es de dónde se va a extraer el litio.

Somos una región rica en este mineral y también somos conscientes de que la extracción del litio ha supuesto, hasta la fecha, la contaminación y desertización de los territorios donde se ha llevado a cabo, hasta ahora, países empobrecidos y en vías de desarrollo.

Si la mina fuera un caramelito no nos recompensarían con una fábrica de baterías y no habría la enorme resistencia ciudadana que existe ante este tipo de proyectos.

Es difícil no pensar que esta infraestructura no venga condicionada a la instalación de una mina a escasos kilómetros de la ciudad de Cáceres, Patrimonio de la Humanidad. Es la principal pregunta sin resolver que rodea al megaproyecto empresarial y que el presidente Vara no quiere responder, a pesar de que esta misma semana le he pedido que sea claro, nítido y cristalino con los cacereños y cacereñas. Es de justicia que la ciudadanía tenga toda la información sobre ello, y más aún en los lugares donde existen unas fuertes resistencias ciudadanas a los proyectos mineros. 

Pero si algo tengo claro es que quien no pelea no gana, y si se plantea la fábrica de baterías en Extremadura es gracias a las resistencias ciudadanas a las minas y a la creciente oposición a seguir siendo una colonia de los poderes económicos que hasta la fecha han expoliado Extremadura. Al igual que si ahora se plantea una mina soterrada en Cáceres es gracias precisamente a lo que las cacereñas y cacereños han peleado. Si por el gobierno de Fernández Vara fuera, en Valdeflores ya habría mina a cielo abierto. 

Otro reto importante que tenemos por delante en todo este asunto es la modificación de la Ley de Minas

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El nuevo proyecto minero, del que aún no conocemos la letra pequeña, no nos da muchas garantías por varias razones. La primera es porque cuando desde mi grupo político preguntamos por qué no podía ser una mina soterrada, nos explicaron con lujo de detalles que era técnicamente imposible. Ahora, por arte de magia, no sólo va a ser subterránea, sino que va a ser sin residuos y sin gasto de agua… ¡Increíble! Y ya que nos ponemos, ¿la de Cañaveral no puede ser así también y no condenar a la comarca a una clara desertización? Y la segunda razón es porque esta empresa ha llegado a Extremadura saltándose todas las normas y permisos y actuando con absoluta impunidad, supongo que imitando lo que han hecho en otros países ricos en minerales pero, paradójicamente, empobrecidos.

¿Se imaginan ustedes que en vez de litio hubiera petróleo en Valdeflores? ¿No tendríamos claro que, en ese caso, habría que imitar a los noruegos y tener una participación pública clara, que controle y genere beneficios directos en nuestra economía? Pues esto es lo mismo, el litio es un recurso estratégico, no podemos dejarlo en manos de grandes multinacionales chinas y australianas cuando vamos a regar de miles de millones de euros a estas empresas a través de los PERTES con los fondos europeos. La participación del estado debería ser contundente y mayoritaria en los PERTES de los recursos estratégicos. Pero la participación autonómica también debería ser una prioridad del gobierno de Fernández Vara, ya que va a ceder una importante masa de suelo industrial en Espacio Navalmoral.

Otro reto importante que tenemos por delante en todo este asunto es la modificación de la Ley de Minas. La actual data de 1978, una ley preconstitucional, que beneficia solo a las grandes empresas mineras. Necesitamos que el PSOE apoye esta norma para poder tener garantías ambientales y sociales, y también mayor participación ciudadana, en estos proyectos para que no nos conviertan aún más en una tierra de sacrificio, en una tierra expoliada.

*Irene de Miguel es portavoz de Unidas por Extremadura en la Asamblea de Extremadura

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