Kiosco

El Periódico Extremadura

Francisco Rodríguez Criado

Procesos kafkianos

Estoy viviendo un contencioso administrativo con el Ayuntamiento de Madrid, que me reclama el pago del impuesto de matriculación de mi coche, pese a que pagué a tiempo la cantidad que me solicitan. 

"Al parecer no soy único en la travesía del desierto de la indefensión ciudadana

decoration

Tras presentar una reclamación escrita en una oficina del Ayuntamiento, con el consabido justificante bancario de pago por la cantidad exacta que me reclamaban -la señora que me atendió me dijo que yo tenía razón-, he recibido una carta certificada, una plantilla con una jerigonza incomprensible de la que, después de mucho investigar, he sobreentendido que me piden que pague lo que ya aboné en su día, además, cómo no, de un incremento a modo de multa. Si dejo pasar el asunto, el Ayuntamiento de Madrid, me aseguran en la notificación, acabará por embargarme el coche. Y la vida si hiciera falta, añado yo. 

En este proceso kafkiano soy el claro perdedor. Incluso aunque al final acaben reconociendo su equivocación, ¿quién va a compensar los inconvenientes emocionales que me ha causado este conflicto que no he iniciado yo?, ¿quién me devolverá el tiempo perdido?, ¿quién me despenalizará el ánimo?

Al parecer no soy único en la travesía del desierto de la indefensión ciudadana. Varias personas a quienes se lo he contado me han narrado su propia historia de terror administrativo, sea con ayuntamientos, comunidades, Hacienda, el banco, etc. 

Lo más sorprendente de todo es que mientras el ciudadano ha de ser ejemplar para no evitarse problemas con las autoridades -en mi caso, ni aun así-,auténticos corruptos campan a sus anchas, léase Luis Rubiales, presidente de la RFEF, al que no hay manera de cesar del cargo, pese a que desayunemos cada día con una de sus fechorías, propias de la mafia. 

Así las cosas, el ciudadano acaba por sentirse tan impotente como Josef K., el personaje de la novela El proceso, que fue arrestado por una razón desconocida. 

De Kafka acá no hemos mejorado nada. 

Compartir el artículo

stats