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El Periódico Extremadura

Saturnino Acosta

encerado y clarión

Saturnino Acosta

De oposiciones sin oposiciones

No señores, disculpen, los docentes no es como nos pintan

Disculpen que después de una pandemia, después de la prudencia, y después de las cautelas, que debiéramos seguir teniendo, que a siete de julio, cuando por fin, pudiera dedicarme a escribir de lo humano y lo divino, vuelva a mirar por el rabillo de la injusticia, social, de la ignorancia, general, y de los tópicos y típicos que inundan nuestra profesión, la de los docentes, y que escriba estas letras sin ánimo, ciertamente de disculpar, porque no hay disculpa que valga, pero sí con aclarar, lo que algunos medios, ignorantes, se dedican a fomentar entre la sociedad, sin saber ni conocer, y lo que es más preocupante, sin investigar ni conocer la realidad de nuestra profesión, la de los docentes, porque para algunos sólo vale el rédito mayor, el de la audiencia, y para algunas administraciones, la de los objetivos cumplidos sin tener en cuenta el coste personal de los que con disciplina y profesionalidad siguen a pesar de los pesares, sobreponiendo el bien general, la vocación, y la responsabilidad a los avatares de los gobiernos de turno, pero sobre todo, a su obligación, no reconocida ni retribuida como se retribuye a cualquier trabajador de cualquiera empresa pública. 

Nuestros tribunales de oposición, compuestos por maestros y maestras, injustificadamente y en aras de la celeridad administrativa, al otro año, será de secundaria, sufren jornadas de doce horas consecutivas, hasta que llegan a sus casas, sin aulas acondicionadas y sin medios a su alcance salvo propios. Igualmente impropio es para opositores, a esperas de un sistema de concurso oposición más objetivo y que al parecer se está desarrollando, pero sin la aportación de los verdaderos protagonistas, los que son y los que serán.

no sustituimos en esos tiempos de jornada laboral, somos simples placebos de lo que debiera ser

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Disculpen condene a esa televisiva y mediática cadena, que se ha atrevido, con claras intenciones mediáticas, no televisivas, a encuestar a los/as padres y madres, pensando sólo en la conciliación laboral y familiar, sin tener en cuenta la salud mental de los propios hijos e hijas, que obvian bajo sus ansias mediáticas y políticas. Nuestros alumnos necesitan tener su tiempo, su espacio, su descanso, su libertad entendida como fuera de obligaciones académicas, sus relaciones fuera de la escuela, pero sobre todo estar con sus padres y madres, porque nosotros y nosotras, no sustituimos en esos tiempos de jornada laboral, somos simples placebos de lo que debiera ser. 

A día de hoy, en todo el territorio nacional, puede haber del orden a treinta y cinco mil docentes, si no son más, funcionarios de carrera, que por “obligación”, están examinando a los futuros docentes que pasarán a ser funcionarios de carrera, pero hay doscientos mil interinos, si no son más, que después de haberle dado clase a sus hijos e hijas, están inmersos en el proceso. Hay más, cada centro escolar, tiene al orden de entre tres, cuatro, o cinco docentes, por centro educativo, que no sólo no tienen los dos meses de que se nos acusa a los docentes, apenas veinte días, nuestros equipos directivos. Si suman, verán que los tópicos típicos son pero ajenos a la realidad.

No señores, disculpen, los docentes no es como nos pintan, ni tenemos patria potestad de sus hijos e hijas, y no, no tenemos esas vacaciones de las que los ignorantes, cadena televisiva, incluida, nos atribuye. 

Nuestros docentes, presentes y futuros, trabajamos si no más, Igual, pero la diferencia es que quienes se benefician son sus hijos e hijas, por lo que lo único que pedimos es tener trabajar juntos, pero sin oposición.

* Presidente de ANPE en Cáceres

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