Kiosco

El Periódico Extremadura

Daniel Salgado

Es decir

Daniel Salgado

Necrólogos

Hay a quienes morir les horroriza únicamente por las necrológicas

Hay a quienes morir les horroriza únicamente por las necrológicas. No es boutade. Así como Jean-Luc Godard, por ejemplo, ha decidido morir (eutanasia, o suicidio asistido, menos dramático) aun sabiendo de las simplezas y petulancias y refitolerías que habrían de dedicarle, hay a quienes les basta pensar en lo que pueda decirse de ellos después para decidir no morirse y, de ese modo, “librarse del día de las alabanzas”, como se decía o se dice. Sigue sin ser boutade: existen asimismo quienes deciden no enfermar o, también menos dramático, no enamorarse.

Todo esto, a propósito de Javier Marías.Se sabe que la necrológica es un género difícil, aunque algunas estén hechascon tiempo, anticipadamente, en función de la edad, el tipo de vidao la salud del que pueda merecerla: piénsese en las que ya estabanhechas sobre Isabel II, hasta ayer todavía presente (de cuerpo, theshow had togoon), o, un suponer, las que ya habrá preparadasparaKeith Richard (crápula) o el Papa (malato, se sospecha). Pero más difícil es si el muerto es repentino, inesperado, como Marías.

Lo que se ha leído y oído tras la muerte de Maríases tan insustancial, engolado y jabonoso que resulta difícil encontrarle una explicación. ¿La necesidad de mostrarle admiración (después de muerto) o la de demostrar que no hay actualidad que se resista? Si no hay nada que decir, o no se sabe qué decir, es preferible callar. Mejor el silencio, desde luego, antes que el tópico (“Javier Marías fue el último escritor profesional español”, Manuel López Sampalo), la ingeniosidad(“Dios salve al rey de Redonda”, Juan Marqués, “Viva el rey de Redonda”, José Carlos Llop) o la nadería(“Cuando Javier María era la araña pitufa”, Gabriela Bustelo). Compárese con la naturalidad (“Qué vana erudición para no referirme a lo que más me importa: cuánto te echo de menos”, Fernando Savater) o con saber de qué se habla (“Se criticaba de Marías que parecía una traducción del inglés: busquen alguna traducción del inglés que suene como Marías”, Alberto Olmos).

Ferlosio decía que a los hombres comunes y sencillos lo único que les preocupa de morirse es no perder la compostura. Escribiendo, Marías no erani común ni sencillo(entre faulkneriano y joyceano, opina Mario Vargas Llosa), pero no se trata ahora de eso, sino de que algunos necrólogos, con su fatuidad y fastuosidad, con sus pompas de jabón fúnebres, han hecho justamente eso: que pierda la compostura.

De haber sabido lo que se ha escrito y dicho tras su muerte, Marías habría decidido algunas cosas. Y la primera, no morirse. 

*Funcionario

Compartir el artículo

stats