Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión

Juan José Ventura

Juan José Ventura

Redactor especializado en branded content e información empresarial

Votar a los 42 (grados)

Este domingo de votación espero que podamos vencer perezas, acudir a las 60.000 mesas y sonreír sus integrantes

Archivo - Urna con papeletas al Senado

Archivo - Urna con papeletas al Senado / EUROPA PRESS - Archivo

Sí, no es un chiste, pero lo parece. Este domingo tendremos que ir a votar con más de 40 grados de temperatura (a la sombra). Eso si no coincide este 23 de julio con una de las famosas olas de calor tan típicas del verano que convierta este acto democrático en una auténtica travesía del desierto solo apta para saharianos. Siempre que se habla de calor recuerdo esa cultura popular, de las casas de pueblo, que se cierran a cal y canto durante el día para conservar el relente de la noche y abrirla luego al atardecer. También me acuerdo de las vecinas echando con un cubo agua en los portales de las casas para refrescar el ambiente y sentarse después con la silla plegable.

Pero lo de este domingo tiene pinta de ser más duro. Como sevillano estoy hecho a temperaturas superiores a 42 grados, pero cuando llegan lo mejor es estar al lado del aire acondicionado, porque ni ventiladores ni abanicos sirven en esas circunstancias más que para aventar un aire calentorro como cucharadas de una calcinante pesadez. Me acuerdo de una infancia marcada por los ventiladores, que era lo máximo a lo que se podía aspirar entonces para refrescarse.

También recuerdo esas tascas y tabernas de viejo, con los toneles de vino al fondo. Allí había como una microtemperatura, un clima propio que entremezclaba el olor al vino pitarrero con el agua de Seltz, comúnmente llamada sifón en esa especie de cueva. Ay, qué tiempos en los que la siesta era ese momento en el que la familia se paralizaba y tenías que soportar el tedio oyendo la radio. Este domingo, insisto, espero que podamos vencer perezas y acudir a las 60.000 mesas y sonreír a las 180.000 personas tendrán que pasar todo el día en los colegios electorales. Deseo que la democracia venza definitivamente al calor. 

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents