Opinión | La curiosa impertinente

Las respuestas del Gobierno

Yolanda Díaz.

Yolanda Díaz.

En ese vídeo enlatado que ha utilizado para dimitir de coordinadora de lo suyo, que le fue concedido por obra y gracia de Iglesias, Díaz dice que se va porque no ha podido hacer lo que sabe hacer, cosas chulísimas, como ya ilustró en ocasión más feliz para ella, pero que se queda en el gobierno para poner amor entre tanto odio. Luego en redes, creo, porque ya es todo un lío con tanto mensajito, ha añadido eso de dar un paso al lado para dar otro adelante, que los eslóganes esta gente los saca de las series adolescentes de televisión y de la vaciedad intelectual más vaciada.

Díaz dice que se va porque no ha podido hacer lo que sabe hacer, cosas chulísimas, como ya ilustró en ocasión más feliz para ella, pero que se queda en el gobierno para poner amor entre tanto odio

La frase, como el gesto de votar con la zurda de su compañero en la coalición y jefe de gobierno, que menuda memez y menudo hartazgo de gestos sinsentido, da la medida de la altura y profundidad de las respuestas ofrecidas por quienes gobiernan España, que así han respondido durante el debate político sostenido antes de las europeas y después. Ese amor tan hermoso que exhibe la vicepresidenta, prodigado sin ambages desde el río hasta el mar, piense Israel lo que piense, un poco deteriorado hacia sus ex compañeros de Podemos pero dulce y nítido para acariciar a Puigdemont antes y después rotundo y beligerante para defender a la esposa ultrajada -free Begoña-, es lo que la obliga a quedarse para combatir la ola de odio que avanza en Europa.Cartitas victimistas a la ciudadanía, fango, ultraderecha, Alvise o ¡a la mierda! son las sabias respuestas ofrecidas por los miembros de la coalición gobernante a las preguntas de la oposición, de los medios o de los ciudadanos, que les pagan el sueldo y tienen todo el derecho a saber la verdad. Ni una sola explicación sobre los negocios oscuros de la esposa y el hermano del presidente, ni una sola autocrítica sobre la derrota electoral clarísima, que definen como un mero toque, por parte del PSOE, ni un solo comentario razonable sobre las repetidas debacles electorales de su formación por parte de Sumar. Solo la acusación al otro, que siempre es el odiador y al que hay que enfrentarse para llenar el mundo de amor y paz.n

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