Opinión | Espectráculo

España y Europa

Bandera de la Unión Europea

Bandera de la Unión Europea

Las pasadas elecciones europeas siguieron el guion habitual de estas convocatorias. A pesar de la insistencia de muchos en su importancia, la participación volvió a ser baja en todos los países de la Unión, quedándose en un 50 % de media, y quienes participaron, casi siempre, lo hicieron en clave nacional, pues la inmensa mayoría no se mueve por el extranjero salvo de vacaciones, y muchos ni eso. Por otra parte, como es también habitual, estas elecciones sirvieron para dar un toque de atención o un voto de castigo a los gobernantes, que fue especialmente sonado en Francia, donde el partido de Le Pen duplicó en votos al de Macron, quien así paga su soberbia y narcisismo, aunque quienes lo pagarán en realidad serán los franceses, pues él de todos modos no puede presentarse de nuevo, y lo que está preparando es una alfombra roja a Le Pen, salvo que la recién formada unión de izquierdas pueda frenarla.

En cuanto a Alemania, la situación es también preocupante, pues Alternativa para Alemania quedó en segunda posición, por delante del SPD de Olaf Scholz, a quien sus votantes penalizaron por el caos del gobierno tripartito, como si él tuviera la culpa de que haya poco en común entre un socialdemócrata, un liberal pro-negocios y un ecologista. Cuando leí que entre los jóvenes alemanes ahora es más popular Alternativa que Los Verdes, me quedé de piedra: esa no es la Alemania que yo conocía, pionera en el reciclaje y abierta a otras culturas, pero supongo que habrá que resignarse a que la historia es un péndulo y que la gente se cansa de todo. Ahora el cambio climático ya no está de moda, pero el clima sigue ritmos más lentos que los apresurados de tik-tok.

En cuanto al PP, cada vez está más claro que, si un día gobierna, tendrá que ser como Netanyahu en Israel, en un bloque de derechas a cual más extrema, con Abascal y el tal Alvise

En España, el PP se impone por cuatro puntos de diferencia, que es clara pero no aplastante. El resultado debería preocupar a los dos principales partidos por distintos motivos. Al PSOE debería preocuparle haber sido superado por el PP en casi todas las provincias, aunque gana en Canarias, País Vasco, Navarra y Cataluña, donde caen los nacionalismos. Qué desgraciado es este país: cuando los vascos y catalanes se acercan al resto de españoles, estos les sacan las uñas y la España más monolítica. En cuanto al PP, cada vez está más claro que, si un día gobierna, tendrá que ser como Netanyahu en Israel, en un bloque de derechas a cual más extrema, con Abascal y el tal Alvise.

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