Opinión | Tribuna

El Hermanísimo

Es tristemente habitual ver a miembros del PSOE en los juzgados por delitos de corrupción

Pedro Sánchez y su hermano.

Pedro Sánchez y su hermano. / EL PERIÓDICO

David Sánchez Pérez-Castejón, Miguel Ángel Gallardo y Alejandro Cardenal. Hace unos días nos despertamos en Extremadura con la noticia de la apertura de diligencias de investigación, en el Juzgado número 3 de Badajoz, contra estos señores que tienen algo que les une muy profundamente, el Partido Socialista. Es tristemente habitual ver a miembros del PSOE en los juzgados por delitos de corrupción, a su historia me remito, pero faltaba por concretarse lo que todo el mundo sospechaba, que la relación laboral del ‘hermanísimo’ del presidente del Gobierno con la Diputación de Badajoz, y el papel del secretario general de los socialistas extremeños también iban a desfilar delante de un juez.

Ante los, de momento, presuntos delitos contra la Hacienda Pública, la Administración Pública, malversación y prevaricación, desde VOX nos hemos personado en la causa y hemos solicitado la dimisión de Gallardo, presidente de la Diputación, para preservar la honorabilidad de la institución ante circunstancias tan alarmantes. Que hayamos llegado a este punto es ya muy grave y tenemos la firme convicción de llegar hasta el final. La corrupción es una de las mayores lacras que afecta a la política, por lo que debemos ayudar todo lo posible a la Justicia para dilucidar el asunto.

No creo que sorprendan a ningún extremeño, por cándido que sea, estos hechos que vienen acaparando portadas en los últimos meses. Cualquiera que esté en las calles de nuestra bendita región sabe perfectamente que el Partido Socialista ha tratado a Extremadura como su cortijo durante 40 años, que ha parasitado sus instituciones y se ha servido de ellas como agencia de colocación.

Sabemos que Gallardo quería a toda costa ser secretario general. Sabemos que la contratación del hermano de Sánchez sólo unos pocos días después de que este ganara las primarias de su partido no es una casualidad. Sabemos que las inmejorables condiciones de trabajo de este señor tampoco lo son. Sabemos que la lluvia de dinero público a los programas que dirige no son fruto del azar. Y sabemos, también, que a ver sus obras no va ni la familia. Ay!, la familia…

Que el hermano del Presidente tribute en Portugal cobrando directamente de la administración es perfectamente ético para el Partido Socialista, pero si lo hace un señor con el dinero ganado por su empresa o su trabajo privado pasa a convertirse automáticamente en un insolidario y un egoísta. Para la izquierda nunca es el qué y siempre es el quién.

En definitiva, ya sabemos lo que es el PSOE, cómo actúan muchos de sus cargos y para qué han llegado a la política, si tuvieran un mínimo de dignidad hubieran dimitido hace tiempo, desde Sánchez a Gallardo. Nosotros continuaremos luchando en las instituciones y en la calle para echarles de una vez.