Opinión | La curiosa impertinente

Pocas certezas y muchas dudas

Tengo muchas dudas y muy pocas certezas. Entre estas últimas, que en este país no cabe un famosete vividor más. También que los socialistas no están interesados en que los jueces elijan a los jueces.

Hace poco me lo aclaró un buen amigo socialista, antaño influyente. El Poder Judicial no puede ser elegido por los jueces, porque la mayoría pertenece al estamento conservador ya que sus familias tuvieron posibilidades de pagarles una oposición. Permitir que sean independientes de quienes ganan la elecciones, es decir, de quien elige el pueblo, no es democrático. Tal cual. Le pregunté por la separación de poderes, pero ahí ya no llegó a contestar.

Hasta aquí mis certezas. Mis dudas las expongo brevemente hasta donde me quepan los caracteres. Ahí van:

¿Cómo no se le cayó la cara de vergüenza a Sánchez cuando dijo que hay gente que insulta y otros que somos insultados? ¿Por qué considera tan urgente el presidente sacar ahora adelante una llamémosle ley de prensa o de censura si prefiere, justamente cuando surgen informaciones e investigaciones comprometidísimas sobre su esposa y hermano? ¿Y por qué ahora ese ultimátum furibundo y terminal al PP sobre la renovación del poder judicial coincidiendo con esas lamentables imputaciones?

¿Puede un gobierno que se considere digno mantener de ministro a quien llama públicamente saco de mierda a nadie? ¿De dónde ha salido Vito Aquiles y cómo puede ser a la vez periodista en el Congreso y jefe de prensa de un partido o plataforma o agrupación de electores? ¿Por qué a la ministra de turno cuyo nombre no me apetece rebuscar le pareció de perlas lo de puto amo pero no admite lo de puto perdedor? Si puto en la primera bien, ¿por qué en la segunda mal?

¿Por qué el PP, con una mayoría solidísima para hacerlo no cambió el modo de elección del poder judicial para hacerlo más independiente como ahora exige?

Y la última por hoy ¿Por qué Puigdemont llama chantaje a la oferta socialista de una financiación singular cuando en realidad es un soborno exactamente igual que los que él ha aceptado de Sánchez?

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