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Opinión | Encerado y clarión

2025 rima con ahínco

Cáceres merece la Capitalidad Europea de la Cultura, por su prehistoria e historia.

Cáceres merece la Capitalidad Europea de la Cultura, por su prehistoria e historia. / FRANCIS VILLEGAS

Bueno, con ahínco y con muchas más cosas, pero no seamos pesimistas, hay que mirar el futuro con optimismo, a medio y a largo plazo, y en este recién nacido año muchos son los retos y objetivos por cumplir e incógnitas por esclarecer, muchas de ellas como ayer avanzaba este mismo periódico en un alarde de profesionalidad, a nivel regional, en cuanto a objetivos, respecto a las incógnitas, en breve las sabremos y las unas van a depender en buena manera de las otras, porque 2025 también rima con destrinco, de destrincar, que no es otra cosa que desamarrar lo amarrado, es decir, secretaria general en el PSOE regional y Gobierno actual.

Lo primero, en el tiempo, las primarias en el PSOE regional, que si bien no debieran ser relevante para el futuro de la región, toman hoy mayor relevancia debido a las posturas de cada uno de los aspirantes y al parecer no sólo por la distancia que entre ellos existe, ante los presupuestos de la región, que a su vez pudiera desembocar en adelanto electoral, y ahí viene el segundo en el tiempo, de hecho a los pocos días, la aprobación de los presupuestos. Por eso, para este 2025 nuestros políticos han de trabajar con ahínco y acierto aunque sea a base de algún injerto.

Volviendo a los objetivos, como no, infraestructuras. El prometido (al estilo de José Mota) AVE con Madrid, que aunque 2025 no rime con 2030 es la nueva fecha prometida para que se haga una realidad, tiempo que esperemos no coincida con la autovía que debiera unir Cáceres y Badajoz. En fin, que en este 2025 no nos vendan un «puente» que siga engañando al extremeño decente.

Objetivo también, y ahí sería exigible la compensación estatal por tantos años de olvido, como en las infraestructuras, la industrialización de Extremadura. La gigafactoría de baterías de Navalmoral de la Mata, la fábrica de diamantes de Trujillo y la Central nuclear de Almaraz tienen en este 2025 su razón de ser y proceder en el futuro. Podrían ser miles los puestos de trabajo directos e indirectos los que se perderían, además de la riqueza en la región. Por eso, en este 2025, que ni trabajo ni riqueza traigan a esta tierra tristeza.

Por último, la capitalidad cultural para Cáceres en 2031, que aun anunciada debiera hacerse oficial en este 2025. Y sí, Cáceres se lo merece, por su prehistoria e historia, no sólo propia, también por la influencia que tuvo en el resto del mundo, por su cultura, por su monumentalidad, por su gastronomía, por su folclore, por sus gentes y rincones. Sólo tenemos una pega, resolver las anteriores aquí mencionadas, transportes e infraestructuras. En este 2025, para Cáceres enseñar entre todos debemos trabajar.

De momento mal hemos empezado. Si sumamos el encarecimiento de la cesta de la compra, las energéticas o la vivienda con la inflación, los salarios y la pérdida acumulada del poder adquisitivo, del 2024, la vuelta al 21% del IVA de productos básicos, luz y gas, y lo que vendrá como por ejemplo la anunciada retirada de ayudas al transporte, a principios de este 2025, y de momento con unos presupuestos prorrogados, pues la primera rima con 2025 es precisamente la que se les ha venido a la cabeza con el titular y no allá donde la espalda pierde su nombre.

Feliz 2025. 

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