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Opinión | Es decir

No se sigue (falacia)

Que un presidente sea elegido democráticamente no significa que sea necesariamente demócrata, solo significa que la elección ha sido democrática

Trump advierte que "no tolerará por mucho tiempo" las posiciones de Zelenski sobre la paz

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Nadie ignora lo ocurrido el viernes en la Casa Blanca, cuando el presidente Zelenski acudió de conformidad a firmar la extorsión del presidente Trump sobre los recursos minerales de Ucrania a cambio de más ayuda militar y el compromiso de que Estados Unidos se implique en la reconstrucción del país y, al recordar quién había iniciado la invasión (no solo quién, sino cuándo, pues la región ucraniana de Donbas es, desde 2014, la región rusa de Donbass, y no precisamente por tener una «s» más), el presidente Trump le dijo que estaba jugando con la tercera guerra mundial (escríbase de momento con minúsculas, hasta que estalle) y su vicepresidente, Vance, después de preguntarle (transcripción textual) «¿tú crees que es respetuoso venir al despacho oval de los Estados Unidos de América y atacar a la administración que está intentando prevenir la destrucción de tu país?», le preguntó también si había dado las gracias, además de insistir en saber cuántas veces las había dado, preocupación que habría sido un bizcocho para Freud, se comprenderá.

Y Estados Unidos lleva doscientos treinta y tantos años de democracia ininterrumpida, más de dos siglos, por redondear. Solo que la democracia no hace al demócrata y puede ocurrir lo que el viernes, que Trump mande callar a Zelenski («Tú ya has hablado demasiado») o que Vance, a vueltas con lo suyo, le exija que dé las gracias

Muy resumidamente, tal fue lo ocurrido. Y aunque se ha calificado de muchas formas, en ninguna ha faltado el adjetivo único: «Encerrona oval», «Arrogancia oval», «Bronca oval», «Humillación oval». Sí, todo ha sido oval porque todo ha ocurrido en el despacho oval, por más que haya sido también la primera vez que se vaya del despacho oval un presidente aristado, en lugar de aovado. Lo cual sorprende hasta cierto punto, ya que la democracia de Estados Unidos, como, por lo demás, cualquier democracia plena, no ignora que las formas importan, y mucho. Y Estados Unidos lleva doscientos treinta y tantos años de democracia ininterrumpida, más de dos siglos, por redondear. Solo que la democracia no hace al demócrata y puede ocurrir lo que el viernes, que Trump mande callar a Zelenski («Tú ya has hablado demasiado») o que Vance, a vueltas con lo suyo, le exija que dé las gracias. Nunca se había despreciado tanto la diplomacia como para ignorar que el término “protocolo” es sinónimo de compromiso, no de traje de etiqueta.

Por tanto, no es extraño que Trump, al salir a recibir a Zelenski, le dijera: «Hoy viene muy elegante». Y, en efecto, su comportamiento fue elegante, a diferencia de la dupla presidencial anfitriona que le hostigó en una encerrona que avergonzó incluso a los medios que informaron. Así pues, quede para el recuerdo: el que un presidente sea elegido democráticamente no significa que sea necesariamente demócrata. No sequitur, por decirlo falazmente. Solo significa que la elección ha sido democrática.

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