Opinión | Tribuna
Donald tramposo
Alguien dijo alguna vez que los que acudimos a las urnas a votar y elegir representantes somos culpables de los malos candidatos elegidos

Trump. / AP
Dominador de las artes escénicas y lector de mensajes de grandes actores y actrices de la escena teatral, además de Presidente de Ucrania, no creo que Volodímir Zelenski cayera en la trampa de Trump, y se lo creyera, cuando afirmaba que en el momento en que fuera elegido presidente de los Estados Unidos acabaría de inmediato con la guerra de Ucrania, mejor dicho, la guerra injusta de Rusia contra Ucrania, que es como debería llamarse.
Y la mayor prueba para no creerse a Trump es la gran encerrona pública a la que sometió al presidente ucraniano dentro del despacho oval
Y la mayor prueba para no creerse a Trump es la gran encerrona pública a la que sometió al presidente ucraniano dentro del despacho oval. Parece mentira la gran versatilidad de ese despacho de la Casa Blanca, pues lo mismo le vale a Clinton para ciertas actividades, más placenteras según algunos, que a otros para poner a caldo a un presidente de un pueblo sometido por el líder ruso Putin. En aquella reunión, el presidente y vicepresidente americanos poco más y le echan la culpa al pobre Zelenski de ser el culpable de desencadenar, ni más ni menos, que la Tercera Guerra Mundial.
La Franja de Gaza
Nos ‘Trumposeó’ también a todos, Donald, cuando dijo que acabaría de inmediato con la guerra de la Franja de Gaza entre israelíes y palestinos y, la verdad, después de tantísimos muertos y, a pesar de conocerlo bien, casi nos los creímos. Pero hizo falta poco, su idea de un gran resort playero para su propio disfrute en la Franja, para darnos cuenta de que todo era una patraña nueva, más típica de un hombre de negocios que de un gran hombre de Estado. Alguien dijo una vez y muy acertadamente que los que acudimos a las urnas a votar y elegir representantes, somos realmente los culpables de los malos candidatos que han resultado elegidos.
Donald Trump no nació ayer. Ya lleva por este mundo unos cuantos años haciendo negocios desde su torre en Nueva York. Y ahí no estaba mal porque no hacía demasiado daño
Donald Trump no nació ayer. Ya lleva por este mundo unos cuantos años haciendo negocios desde su torre en Nueva York. Y ahí no estaba mal porque no hacía demasiado daño. El problema es cuando los votos de unos cuantos millones de americanos lo encumbran en las urnas una primera vez, y una segunda con incluso más apoyo aún, para que irrumpa en el mundo de la política, manifestándose como realmente es, el mayor ejemplo de lo que nunca debería ser un hombre de Estado, un hombre sin la menor idea de lo que es y debe ser la diplomacia.
Rotulador gordo y negro
A golpe de tinta gruesa que emana de un rotulador gordo y negro, estampa su abrumadora firma mostrando al mundo, cada mañana, en subcarpetas, también negras, las últimas paridas que se le han ocurrido la noche anterior. Conque, aquél que antes de las elecciones americanas iba a acabar con las guerras, no solamente no acaba con ellas, sino que comienza una comercial en el mundo entero, desestabilizando todos los mercados, vendiendo aranceles, agarrado a una pizarra, al mejor postor, como si de una lonja de pescado se tratara a ver quién paga más por un producto fresco. Y a él le encanta que, preocupados, todos los líderes mundiales le llamen y soliciten besarle el culo.
Deben todos los políticos preocuparse, y sobre todo los de Europa, que para lo único que rápidamente se ponen de acuerdo es para organizar los sueldazos de unos eurodiputados que van y vienen de sus respectivos países a Bruselas gastando dietas en taxis, trenes y aviones. Alguien debería parar a Donald, porque no sé a vosotros, pero a mí Trump me da más miedo que el que le da la bandera española a Míriam Nogueras, la diputada y portavoz de Junts per Catalunya.
Suscríbete para seguir leyendo
- Sale a la venta en Cáceres el palacete 'versallesco' de La Sierrilla: así es por dentro
- Extremadura dará ayudas de hasta 1.200 euros por hogar para pagar luz, agua y gas en 2026
- Villafranca, Talayuela y Trujillo colocan a Extremadura entre las mayores subidas del precio de la vivienda en España
- Cáceres allana el camino para un nuevo polo comercial entre Carrefour y Leroy Merlin
- Dos unidades de hamburguesa de ternera a 9,30 euros en el corazón de Cáceres
- Muere a los 55 años Mari Ángeles Ontalba, profesora de la Escuela Politécnica de Cáceres
- El mítico Bar El Miajón de la plaza Mayor de Cáceres se convertirá en un kebab
- La terminación de la autovía entre Cáceres y Castelo Branco, clave para el turismo y el empleo
