Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión

Aprender a leer, aprender a vivir

La muerte en silencio de Frederik Forsyth el mítico escritor inglés

Frederick Forsyth

Frederick Forsyth

Aprender a leer te abre las puertas a un mundo nuevo cuando eres un niño, pero disfrutar de la lectura es lo que de verdad te cambia la vida. El mundo de mi infancia queda ya lejos, aquellos años que «son la verdadera patria de nuestra alma» como hubiera escrito el polaco Józef Wittlin. Ha pasado mucho tiempo y quizá la historia no fuera como la recuerdo; el caso es que yo debía de tener trece años, era ya un lector incipiente y una tarde en Peñafiel el padre Chimeno me puso entre manos ‘Los perros de la guerra’, de Frederik Forsyth. Era una edición barata, con una portada impactante y una trama atractiva: unos mercenarios, un golpe de Estado y tráfico de armas. Lo devoré. Aún recuerdo el final, cuando el protagonista, un enfermo Cat Shannon, se adentra en la selva africana para morir, mientras silba ‘Spanish Harlem’ su melodía favorita. Como no había internet, la incógnita de aquella melodía me persiguió durante años.

Aquellos libros fueron, creo recordar, mi paso a lector adulto siendo apenas un adolescente: política, historia, geografía, espías, todo mezclado. ¿Cómo no iba a acabar estudiando Ciencias Políticas pocos años después?

Me convertí en un fan del autor. Algunas veces la prensa traía referencias de sus nuevas novelas, así que yo las compraba y las devoraba; creo que luego me regalaron ‘Odesa’ por un cumpleaños, otra trepidante novela de acción sobre una red de antiguos nazis. Un libro espectacular, aunque también recuerdo ‘El cuarto protocolo’: espionaje internacional de alto nivel y la amenaza de una bomba nuclear en el Reino Unido. Aquellos libros fueron, creo recordar, mi paso a lector adulto siendo apenas un adolescente: política, historia, geografía, espías, todo mezclado. ¿Cómo no iba a acabar estudiando Ciencias Políticas pocos años después? Leí alguna cosa más de él y siempre que podía me asomaba a las películas que estaban basadas en su obra, como la legendaria ‘Chacal’, una obra ambigua sobre una situación que pudo haber sucedido. O no.

Hace pocos días murió, anciano y en silencio, Frederik Forsyth, el mítico escritor inglés que me descubrió hace años el padre Chimeno. Tenía 86 años y quizá murió tarareando ‘Spanish Harlem’. O tal vez no ha muerto y está escribiendo una última novela cuya trama empieza, precisamente, con el anuncio de su muerte…

Pasaron los años y lo fui olvidando; uno va cambiando de lecturas como cambia de amigos. Nunca volví a leerlo, aunque tampoco lo olvidé del todo. Un día busqué la melodía del Spanish Harlem y me pasé un verano entero tarareándola, y siempre lo recomiendo cuando algún joven brillante -por lector- me pide consejo para iniciarse el mundo de las novelas de espías.

Hace pocos días murió, anciano y en silencio, Frederik Forsyth, el mítico escritor inglés que me descubrió hace años el padre Chimeno. Tenía 86 años y quizá murió tarareando ‘Spanish Harlem’. O tal vez no ha muerto y está escribiendo una última novela cuya trama empieza, precisamente, con el anuncio de su muerte

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents