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Opinión | Espectráculos

Rafa también cierra

El cierre de La Bicicleta se suma a un constante goteo de negocios que cierran, algunos después de décadas de existencia, como la droguería Superdroma

Superdroma de Antonio Hurtado.

Superdroma de Antonio Hurtado. / EL PERIÓDICO

Ahora que han bajado los calores, me apetecía retomar la bici, y el otro día me dirigí a la tienda La Bicicleta, en la Plaza de Noruega, que me cae a cuatro pasos, para ponerla a punto, o al menos inflar las ruedas. Me apetecía además ver a Rafa, un profesional como la copa de un pino (no lo digo yo solo, basta con mirar las reseñas en Google; cualquier negocio firmaría tener unas valoraciones así), y que me solía saludar en alemán (“HerrProfessor!”), pues Rafa, hijo de emigrantes, nació en Bonn, la capital de la antigua República Federal Alemana, y allí estuvo hasta los 18 años, cuando se vino a Cañamero, de donde es su familia, y hace años a Cáceres, aunque con frecuentes visitas a su pueblo.

en Extremadura, y sobre todo en Cáceres, el comercio tiene un peso mayor que en otros sitios, por nuestra falta de industria y que en otras ciudades se han resuelto mejor esos retos

Aparte de su eficiencia y certero asesoramiento, Rafa es muy chistoso (en eso nada alemán) y ha tenido una vida interesante y aventurera: fue ciclista de competición, vivió en Cuba y otros países exóticos... Incluso a veces te hacía la crónica de sucesos del barrio, desde un suicidio a un intento de robo. Según él, nuestra ciudad se ha vuelto en los últimos tiempos menos segura.

Tenía ganas también de preguntarle a Rafa por Cañamero, cómo le habían afectadolos incendios y también si vale la pena ir a la playa del Embalse de Cancho del Fresno, donde nunca he estado. Nada de eso fue posible, pues la tienda estaba cerrada, vacía y con el cartel de una inmobiliaria.

El cierre de La Bicicleta se suma a un constante goteo de negocios que cierran, algunos después de décadas de existencia, como la droguería Superdroma en la calle Antonio Hurtado hace unos días o, a principios de año, la tienda Prénatal, en San Pedro de Alcántara, por no hablar de la calle Pintores. Está claro que la competencia online es dura para quienes tienen que pagar alquileres. Pero también es cierto que en Extremadura, y sobre todo en Cáceres, el comercio tiene un peso mayor que en otros sitios, por nuestra falta de industria y que en otras ciudades se han resuelto mejor esos retos. En esto, como en la limpieza de la ciudad, el alcalde Rafa Mateos está fracasando penosamente y a cambio siendo buen discípulo de Elena Nevado, durante cuyo mandato se veían muchos comercios con la pegatina “Cáceres se muere”, sobre todo en el centro.

Pero mejor no hablar de ese Rafa sino del otro, del de Bonn o Cañamero, al que espero le vaya muy bien y tenga suerte en sus proyectos.

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