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Opinión | Zona Zero

Cuando te roban corazón y billetera a la vez

La estafa del amor a un anciano residente en Alicante debe ponernos en guardia sobre cómo las nuevas tecnologías en manos de delincuentes pueden engañar a nuestros mayores

El jubilado de Alicante que perdió todos sus ahorros por amor

El jubilado de Alicante que perdió todos sus ahorros por amor / EFE | MORELL

El amor es una entrega generosa y desinteresada a una persona, a una idea o a una cosa. Muchos no dan importancia a este aspecto vital en nuestra vida, que es tanto entregar como recibir amor de nuestros padres y familiares, pero, en ocasiones, el amor más ansiado es el de una pareja, en el de una persona con la que compartes el largo y tortuoso camino que es la vida.

José Ignacio Villameriel (78 años), un jubilado residente en Alicante, estaba ilusionado. Había conocido a alguien en el proceloso mundo de internet, alguien que lo atendía, le llenaba el inmenso boquete que en ocasiones abre la soledad. Una mujer de Kazajistán, nada más y nada menos que médico, se ponía en contacto con él para confesarle su íntimo deseo de empezar una relación seria a su lado, tras un cúmulo de desastres anteriores. Insospechadamente, lo que podía ser una historia de amor a distancia fue cuajando, con un hombre obnubilado por los encantos de Ainur, pues así se hacía llamar su interlocutora. Las iniciales desconfianzas se disiparon cuando le envió una prueba de su existencia: un vídeo en el que le hablaba de sus anhelos, del futuro en común de la pareja. Irrefutable, en principio.

Tras exigirle ingresos económicos varios a José Ignacio, su enamorada le indica su disposición a ir a su encuentro. En total fueron unos 8.800 euros. Pero, oh, cruel destino, Ainur le señala que la han detenido en el aeropuerto y necesitaba ya una cantidad añadida de 22.000 euros para ese abrazo final. Nuestro amigo pidió crédito a entidades financieras. Al final contactó con un programa de televisión cuyos reporteros descubrieron el engaño: los vídeos que recibía José Ignacio estaban hechos por inteligencia artificial.

El amor se compone de pequeñas imperfecciones de uno y otro, que hay que aceptar, pero el amor propio debe estar por encima de él. La soledad y una experiencia vital negativa nos pueden impeler a abrazar un imposible, a creer en lo descabellado. Aprovecharse de una situación de vulnerabilidad en una persona mayor es de las cosas más despreciables que se me ocurren. Ojalá los pillen y paguen duro por robar corazones y billeteras al unísono.

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