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Opinión | Reconocimiento por la buena gestión de los incendios

Razón vs corazón

LA GRANJA. INCENDIO FORESTAL JARILLA DIA 11. CECOPI ULTIMO DIA. PUESTO DE MANDO AVANZADO

LA GRANJA. INCENDIO FORESTAL JARILLA DIA 11. CECOPI ULTIMO DIA. PUESTO DE MANDO AVANZADO / CARLOS GIL

La política, a veces, se debate entre la fría razón y el cálido corazón. En Extremadura, sin embargo, hemos sido testigos de cómo ambas cualidades pueden darse la mano en un mismo equipo de gobierno. Hablo del tándem formado por Abel Bautista y María Guardiola. Abel, consejero de la Presidencia de la Junta, aporta la serenidad de la razón; María, nuestra presidenta, pone la empatía y la entrega del corazón. Juntos, su labor (a veces silenciosa, otras muy visible) se ha convertido en uno de los pilares más fructíferos de la política regional.

Este verano, cuando nuestra tierra ardía bajo el azote de terribles incendios forestales, Abel Bautista demostró de qué material está hecho. Para bien o para… bien, muchos extremeños lo descubrieron entonces en su faceta de portavoz, al pie del cañón día tras día. Con voz calmada y firme, nos informó de la evolución de los fuegos, transmitiendo tranquilidad en medio de la incertidumbre. Su presencia constante y su gestión eficaz en la emergencia nos dieron sosiego y esperanza en las horas más oscuras. No buscó protagonismo, sino soluciones; no ofreció discursos vacíos, sino trabajo incansable y resultados.

Para mí, Abel se ha convertido en un referente de servicio público. Admiro su forma de trabajar, siempre pegada al terreno y a la gente. Su tesón incansable ante las adversidades más duras, su liderazgo sereno que inspira confianza, y la fuerza con la que encara cada reto son cualidades que no abundan y que los ciudadanos valoramos profundamente. Es un líder que no necesita alzar la voz para hacerse escuchar; su ejemplo, su cercanía y su compromiso hablan por él. En una época en que a veces desconfiamos de la política, la dedicación honesta de personas como Abel Bautista nos reconcilia con la idea de que todavía hay servidores públicos movidos por la vocación real de ayudar.

La política, a veces, se debate entre la fría razón y el cálido corazón. En Extremadura, sin embargo, hemos sido testigos de cómo ambas cualidades pueden darse la mano en un mismo equipo de gobierno

Ahora, superada la prueba de fuego de los incendios, Abel sigue ahí, trabajando con la misma pasión de siempre. Como un ave fénix que renace tras las llamas, lo vemos continuar la lucha diaria por Extremadura con renovada energía. Los problemas de nuestra región no desaparecen de un día para otro, y él lo sabe bien. Por eso continúa empeñado en mejorarla, desde la discreción del despacho hasta la primera línea cuando hace falta. Los extremeños no olvidamos. No olvidamos que, cuando el humo cubría nuestros cielos, allí estuvo Abel dándolo todo. No olvidamos su gran trabajo de cada día, silencioso o sonoro, porque gracias a ese esfuerzo hoy respiramos más tranquilos. Termino esta carta expresando mi más profundo agradecimiento y admiración hacia Abel Bautista. En él, la razón y el corazón no compiten, se complementan. Extremadura necesita esa mezcla de sensatez y humanidad, y Abel nos ha demostrado que es posible gobernar con ambos atributos a la vez. Gracias, Abel, por recordarnos que con razón y corazón al unísono se puede servir a un pueblo y levantarlo incluso de entre las cenizas.

Justo Macías Pérez (Badajoz)

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