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Opinión

Hiperestesia

Esta semana, con la segunda edición del Premio Conchita Viera hemos incluido un prolegómeno muy esperanzador: una jornada dirigida principalmente a los jóvenes universitarios y alumnos de Centros de Secundaria y Bachillerato. De esta forma, en una Sala Malinche completamente llena, les pudimos escuchar interperlar, debatir, aprender, sorprenderse..., sobre todo aquello que rodeaba a una parte reciente, oscura y muy desconocida para la mayoría de ellos, de nuestra Historia: el terrorismo.

Además, hemos contado con una exposición sobre la Memoria en cómic de las víctimas del siglo XX realizada por la Asociación de Memoria Histórica José González Barrero de Zafra, así como la inauguración de otra exposición en torno al cuadro “Fusilamientos en la plaza de Badajoz”.

Esta hiperestesia que nos conducía a un sensación exagerada de los estímulos sensoriales, nos llevó hacia el día principal: el homenaje que hacemos cada año a los valores democráticos en torno a la figura de Conchita Viera.

En esta ocasión quisimos reforzar nuestro empeño en demostrar la necesidad de iniciativas de este tipo, ahora que las derechas están obsesionadas por borrar de su vocabulario los conceptos Memoria y Democrática.

¿Quién mejor que Pablo de Greiff, el galardonado de este año para asumir en su persona estos valores? Pablo es un jurista y filósofo de referencia internacional en justicia transicional ( ahora mismo está ocupado en la ONU como relator para el conflicto de Ucrania).

Con respecto a la Memoria Democrática ha sido nuestro guía en todas las leyes, tanto nacionales como autonómicas. Está muy comprometido en la lucha contra la vulneración de los derechos humanos.

De esta forma, no podemos estar más felices al añadir al historial del Premio Conchita Viera su nombre.

Han sido además unas semanas en las que, tras el despropósito de la aprobación de la ley de Concordia, se ha podido paliar con el consuelo de las familias de Zarza la Mayor al encontrar los restos de los asesinados en el verano de 1936 en la mina La Paloma.

Son muchas las razones las que llevan a la Diputación de Cáceres a tener como bandera principal las actuaciones vinculadas a la Memoria Democrática.

Nos reconfortan los discursos de agradecimiento de miles de personas que se sienten identificados con esta lucha y que nos animan a no cesar y a profundizar aún más en ella.

Las causas sociales en las que coincidimos con un montón de organizaciones nos van a tener a su lado. Preferentemente en momentos donde algunos buscan presuntas equidistancias para evitar o poner trabas a la recuperación o el mantenimiento de derechos elementales, como son todos los vinculados a la pervivencia de la Memoria Democrática.

Cada uno debe ser responsable de la intensidad que quiera dedicar a los principios que desea mantener. Eso es la Democracia: respeto a la diversidad de opiniones,y pluralidad. En definitiva, convivencia.

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