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Opinión | Tribuna

Cáceres

Valentía en la política

Cuando se gobierna en un Parlamento Regional donde los tres partidos que forman la oposición, presentan enmiendas a la totalidad al proyecto más importante de la legislatura, que es el de los Presupuestos, no debiera quedar otra que la de disolver el Parlamento y convocar elecciones

Personas observan las listas de las mesas de votación.

Personas observan las listas de las mesas de votación. / Ronald Pena R / EFE

Independientemente de que uno tenga ideas políticas de izquierdas, de derechas, o de centro, o de ultras de ambos lados, o incluso de apolíticos recalcitrantes reconocidos, que no les importe nada de nada lo que se cuece en las Cámaras Alta y Baja del Parlamento Español, debe, al menos, reconocer la valentía de María Guardiola al disolver el Parlamento Regional y convocar elecciones para todos los extremeños, emplazándoles a todos al día 21 de diciembre próximo, víspera de la lotería de Navidad, posiblemente con el mensaje subliminal impreso de que ‘Dios reparta suerte para todos’.

Y es que, cuando se gobierna en un Parlamento Regional donde los tres partidos que forman la oposición, presentan enmiendas a la totalidad al proyecto más importante de la legislatura, que es el de los Presupuestos, no debiera quedar otra que la de disolver el Parlamento y convocar elecciones. Y, aunque Miguel Ángel Gallardo se ha apresurado a decir que la convocatoria de elecciones es un fracaso de Guardiola, la verdad es que hay muchos que entienden que el verdadero fracaso es no poder sacar adelante los Presupuestos y no convocarlas.

María Guardiola dice que no tiene miedo a las urnas, unas urnas extremeñas a las que Miguel Ángel Gallardo posiblemente tenga poderosas razones para, si no miedo, tener un poco de canguelo a lo que se le pueda avecinar. El frustrado intento de fusión de los municipios pacenses, Villanueva y Don Benito que, causalmente, digo, casualmente sufrió un problema de conexión a internet, justo cuando se tomaba la decisión de la fusión, transportó un aire de sospechas que sobrevuelan ahora sobre su aforamiento exprés y la posible, aunque no probada, metedura de mano, que no de pata, en el puesto de un músico famoso, casi luso, a lo que la propia aliteración que aflora aconseja silencio.

Un silencio que rompe abiertamente y públicamente otro Miguel Ángel, que no Gallardo, pero sí valiente, para decir, ante todos, con otras palabras, que a él todo esto le huele a cuerno quemado y que la situación preelectoral actual del PSOE no les gusta a muchos de izquierda en Extremadura con vistas a las próximas elecciones del 21 de diciembre.

Miguel Ángel Morales le pide a Miguel Ángel Gallardo que reflexione y le advierte de que hay una situación judicial que puede no venirle bien a los votantes en Extremadura. «No sé qué historias» hay por ahí, dice Morales, que puedan afectar negativamente a los resultados del PSOE en diciembre.

No sé si fue premonitorio, pero el día que Pedro Sánchez y Miguel Ángel Gallardo iban a presentar el acto de precampaña en Extremadura, unos terribles nubarrones negros estaban al acecho y dejaron caer agua, aquí que casi nunca llueve, como si no hubiera un mañana en esta tierra, a orillas del Duero, y tuvo que suspenderse el acto.

Sea como fuere, ojalá el día previo a la lotería de Navidad de este año, aunque no nos toque el Gordo a nuestra tierra, como siempre, podamos, como nunca, los extremeños tener una mente clara y abierta y un conocimiento listo, acertado y fino para poder decidir bien a la hora de elegir a la mejor persona que sepa traernos, por fin, un tren rápido de verdad a Extremadura, que luche con ahínco por la continuidad de Almaraz y que sea valiente siempre para defender, dondequiera, los intereses de nuestra querida tierra extremeña.

Ramón Gómez Pesado es exdirector del Instituto Ágora de Cáceres

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