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Opinión | La curiosa impertinente

Fallo del Supremo y grima

Los jueces han dictado una sentencia injusta, los mismos que actúan justamente si condenan por la Gurtel

García Ortiz, exfiscal general, a la salida del Supremo

García Ortiz, exfiscal general, a la salida del Supremo / Cabalar

Todo lo que le parece mal a la izquierda en la condena del Tribunal Supremo a García Ortiz le pareció de bien a normalísimo en otras ocasiones. Dice Pilar Alegría que es un fallo sin argumentación y eso es raro, pero nada le sorprende cuando es práctica habitual del Constitucional. Dice de manera bárbara Patxi López que es una vergüenza, cuando ninguna vergüenza le parecieron los fallos condenatorios del mismo tribunal si los imputados eran de derechas, que a menudo lo fueron. E insisten e insisten en que el todavía fiscal, que aún no ha aceptado Sánchez su renuncia y le mantiene en funciones, es inocente y bueno y poco menos que hasta santo.

Los socios ni acatan ni respetan y el PSOE dice que acata pero no es verdad. Una no sabe por qué está tan eufórica la derecha. Da grima oír a Sánchez dictar la hoja de ruta: Constitucional e indulto, nombrar una sucesora entusiasta del Sí es sí, que hasta el él mismo acabó rechazando

Lo que todos esos abogados defensores entusiastas con o sin carrera han demostrado sin recato al explotar de diferentes maneras con su bocalarga y su prudencia corta, es que, efectivamente, existieron maniobras contra Ayuso al señalarla de modo insistente desde Rufián hasta López como la causa de la caída del condenado y como, para ellos, para todo el relato del gobierno, de Sánchez a la desaforada Yolanda, que exige manifestaciones contra el Supremo y las defiende Alegría, porque son más bonitas, -sanas- dice la portavoz que las de Ferraz, Ortiz es un hombre bueno y estupendísimo, los jueces han dictado una sentencia injusta. Los mismos que actúan justamente si condenan por la Gurtel.

Los socios ni acatan ni respetan y el PSOE dice que acata pero no es verdad. Una no sabe por qué está tan eufórica la derecha. Da grima oír a Sánchez dictar la hoja de ruta: Constitucional e indulto, nombrar una sucesora entusiasta del Sí es sí, que hasta el él mismo acabó rechazando después de sus nefastas consecuencias, acusar entre líneas al alto tribunal de atribuirse funciones que no le corresponden por querer tutelar la democracia y alentar con su beneplácito entre sus ministros las asonadas populares contra la independencia judicial.

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