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Opinión | Textamentos

La política como folletín literario

Ábalos junto a Sánchez.

Ábalos junto a Sánchez. / Eduardo Parra - Europa Press

El folletín de la política española nos tiene en ascuas un día sí y otro también. Difícilmente Alexandre Dumas, Eugène Sue o Charles Dickens podrían haber escrito una novela mejor hilvanada que la que vivimos hoy en España.

Creíamos que la trama no avanzaba, pero, poco a poco, nos vamos acercando al nudo y quién sabe si al desenlace. O eso es al menos lo que parece: que no tardaremos mucho en conocer el futuro judicial de Ábalos, Koldo, Santos Cerdán, Aldama, Begoña Gómez, David Sánchez, Leire Díaz, Miguel Ángel Gallardo… Los capítulos nos llevan del dinero procedente de prostíbulos para presuntamente financiar la campaña de Pedro Sánchez a la prostitución y las mordidas pasando por el ‘pitufeo’ en las elecciones (Koldo dixit), por no hablar de la perversión de las instituciones cuyo cometido, a priori, es preservar la democracia, no demolerla, tal como están haciendo el Tribunal Constitucional, la abogacía del Estado, TVE o la fiscalía, que ya sabemos de quién dependen.

La política era esto: un folletín interminable donde la corrupción y el clientelismo de unos pocos que se creen impunes se suceden como entregas de periódico, cada cual más sorprendente que la anterior

Esto no es una temporada más de Narcos, aunque lo parezca, es tan solo una colección de capítulos deslavazados en los que se mueve nuestro presidente, un personaje maquiavélico sin ideario político que ha cruzado todas las líneas rojas sin despeinarse y que emponzoña todo cuanto toca.

Quienes se toman la política no como un asunto frío, aburrido y burocrático que tiene el cometido de mejorar el nivel de vida de los ciudadanos y defender nuestros derechos —que es lo que debería ser—, sino como una trepidante narración por capítulos semanales, estarán disfrutando lo suyo, a sabiendas de que quizá no volveremos a leer un novelón político en fascículos tan atrabiliario y chusco como este.

La política era esto: un folletín interminable donde la corrupción y el clientelismo de unos pocos que se creen impunes se suceden como entregas de periódico, cada cual más sorprendente que la anterior.

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