Opinión | A la intemperie
El riflero terrible
Donde se habla del gran riflero americano que nunca calla…

Trump. / EL PERIÓDICO
Tengo para mí que esto ha sucedido siempre. Esto y cosas peores. De Asurbanipal a Pol Pot. Así que debería calmarme y tomarme una tila. O viceversa. El bien y el mal… los buenos y los malos… que, como el jamón ibérico, vienen entreverados. Agitados, pero no revueltos, como el Martini de 007. Y, sin embargo, cada mañana, cuando oigo la radio, cada tarde, cuando veo la tele, siento que las noticias me atropellan más que ayer y menos que mañana.
Lo que no admite duda es que todo se ha acelerado, que las balas silban más cerca cada día. Es que tiran a dar, decía un soldadito español en una apolillada película sobre la guerra de Cuba. Supongo que, más o menos, lo mismo debe pensar más de un venezolano… y de una venezolana. Del Maine a lo que se tercia, bien mirado, no va tanto. El que puede, arrastra. Supongo que entre William McKinley y Donald Trump no va tanto. O sí. Nunca había visto -soportado debería escribir- tan gran bocazas en tan alta magistratura. En la era de la inteligencia artificial manda un energúmeno con maneras de energúmeno. El tal cavernícola me provoca cierta tiricia incierta. Es como si en el piso de arriba viviera un ser endemoniado. Hasta ahora los seres endemoniados vivían en otros barrios, allá por Irán, Rusia o Corea; así que los gritos nos llegaban con sordina. Creíamos vivir en un lago sin olas bajo el imperio de ley… hasta que se ha desatado la tormenta del porque yo lo quiero y porque yo lo puedo. Como a corderitos, a lo tonto y a lo bobo, nos comerá el lobo. Quizá un matón no sea sino un malo como otro cualquiera. Quizá, pero un malo sin careta. Un malo pregonado. Gobernar siempre ha tenido su trastienda, pero siempre ha habido, al menos en el mundo que quiso llamarse libre, ciertos límites, ciertos modos que por decoro no debían traspasarse; algo que, visto lo visto, ahora se me antoja poco más que un vestigio arqueológico.
Trump está -en palabras del nicaragüense Rubén Darío- entre dos personajes bíblicos, entre Nemrod y Mamón, entre el robusto cazador y el demonio de la avaricia. Lo escribió en 1904 en uno de sus más célebres poemas; se refería al entonces presidente Theodore Roosevelt. El riflero terrible, le llamaba. Teddy Roosevelt, gran aficionado a las armas de fuego en general y, en especial a los Winchester, usaba un palanquero 45-70 para tumbar elefantes y una carabina 30-40 modelo del 95 para tumbar españoles (y cubanos). Eso fue en el 98, en 1898. Ahora que tanto se habla de ese “aggiornamento” de la doctrina Monroe, la doctrina Donroe, deberíamos recordar también la doctrina del gran garrote de Roosevelt. «Speak softly and carry a big stick; you will go far» solía decir para referirse al modo en que guiaba su política exterior. «Habla con calma y lleva un gran garrote, así llegarás lejos». Ahí está la gran diferencia entre Trump y todo lo anterior. Trump ha hecho caso omiso a lo del hablar con calma, al respeto a la dignidad de su propio cargo, y se ha quedado con lo del gran garrote. Acabará mal. Mal como mal suelen acabar todos los matones que en el mundo han sido. Entre tanto, lamentablemente, en el patio de nuestros días, cree mandar el becerro que más berrea. Y es que, como en ese mismo poema escribía Rubén Darío: «Los Estados Unidos son potentes y grandes; cuando ellos se estremecen hay un hondo temblor que pasa por las vértebras enormes de los Andes».
Fernando Valbuena es abogado
- La caída de un árbol deja al descubierto en Plasencia una fuente centenaria de la ruta Jacobea
- Un herido en un doble atropello en la avenida Isabel de Moctezuma de Cáceres tiene diez costillas y la clavícula rotas: el coche le pasó por encima
- Susto nocturno en el centro de Cáceres por un incendio en una tienda cerrada
- La Junta abre ayudas para facilitar el regreso de los extremeños que viven fuera
- Un hombre de 39 años fallece en un accidente de tráfico en Jerte
- De Extremadura a París sin salir de casa: el ingenio de un repartidor de butano recrea la Torre Eiffel en su jardín
- ¿Cuánto deben pagar los invitados a una boda en Extremadura?
- El bautizo VIP en Guadalupe al que han asistido Teresa Urquijo y el alcalde de Madrid
