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Opinión | Textamentos

El mejor de los mundos posibles

Mariano Barbacid, director del Instituto Contra el Cáncer de España

Mariano Barbacid, director del Instituto Contra el Cáncer de España / Daniel González / Efe

No cabe duda de que, dando la razón al filósofo Gottfried Leibniz, vivimos en el mejor de los mundos posibles. Al menos, en cuanto a avances médicos se refiere. Por recordar solo algunos de ellos, ya disponemos de tratamientos capaces de corregir un gen defectuoso (algo que puede ayudar a combatir enfermedades como la atrofia muscular espinal o la ceguera hereditaria), se realizan neuroimplantes a personas con parálisis y se trabaja en vacunas personalizadas contra el cáncer y en parches que ayudan a regenerar órganos…

Cuanto mayor es la anemia intelectual y emocional generalizada, mayor es la heroica tenacidad de un reducido grupo de brillantes investigadores en dilatar una década o dos la banalidad y la estupidez ajenas

Pero, curiosamente, estos avances tan deslumbrantes que podrían alargarnos la vida, o al menos hacérnosla más llevadera, apenas gozan del reconocimiento del ciudadano de a pie, que no les concede la menor importancia a las novedades médico-científicas.

Muy al contrario, preferimos pasar el tiempo discutiendo en redes con desconocidos sobre temas en los que no somos expertos, ver vídeos intrascendentes en bucle o leer reseñas interminables en Amazon antes de comprar un producto que no necesitamos. Las personas influyentes de los nuevos tiempos no son los genetistas, los médicos clínicos o los bioingenieros, sino el influencer de las cremas milagrosas, el intensito que nos cuenta al detalle el día a día de su mascota o el gurú new age que nos enseña a cortar la cebolla siguiendo una técnica milenaria.

Gracias a diagnósticos más tempranos hechos con la IA, a terapias que corrigen enfermedades de raíz y a un mejor control de las enfermedades crónicas, no tardaremos en alargar nuestra existencia 10 o 20 años. Se entiende, pues, que cuanto mayor es la anemia intelectual y emocional generalizada, mayor es la heroica tenacidad de un reducido grupo de brillantes investigadores en dilatar una década o dos la banalidad y la estupidez ajenas.

A lo mejor vamos desencaminados y el verdadero milagro no sería prolongar la vida, sino averiguar qué hacer con ella.

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