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Opinión | Espectráculos

Gopegui en Don Benito

Desde su primera novela Gopegui ha destacado en la creación de personajes hipersensibles que nos muestran maneras distintas de percibir la realidad

Belén Gopegui

Belén Gopegui / Marcos Leó

En varias ocasiones he elogiado el criterio del Aula Literaria Guadiana, que coordinan en Don Benito Ángel Borreguero y Diego González. La próxima semana contarán como invitada con la escritora Belén Gopegui (Madrid, 1963) que intervendrá el jueves 12, a las 20 h, en la Casa de la Cultura, para el público de la localidad, y el día siguiente, a las 10.45 h, en el I.E.S. Donoso Cortés, para los alumnos de secundaria.

Desde su primera novela, La escala de los mapas (1993), con el moroso relato de la relación entre el hipocondriaco geógrafo Sergio Prim y la imprevisible Brezo Varela, Gopegui ha destacado en la creación de personajes hipersensibles, con obsesiones aparentemente absurdas pero que nos muestran maneras distintas de percibir la realidad. Así, Tocarnos la cara (1995) gira en torno a la fascinación que ejerce Simón Cátera, atormentado profesor de teatro, sobre cuatro jóvenes, entre los que destaca la narradora, Sandra (me recordó un poco el planteamiento de mi novela sobre Rafael Alconétar) y La conquista del aire (1998) en cómo la petición de un préstamo por un pequeño empresario en apuros, a sus dos mejores amigos, trastoca la vida de todos.

Aunque su estilo se ha ido haciendo más sobrio con los años, recuerdo que me sorprendieron los comentarios, bastante negativos, que Rafael Chirbes dedicaba a Gopegui en sus diarios, publicados póstumamente, aunque quizás se tratara de la típica rivalidad entre dos novelistas que pugnaban por un mismo nicho de mercado, la novela realista con preocupación social

Lo real (2001), por su parte, nos presenta una original reelaboración de El conde de Montecristo, en lugar de Edmond Dantés, Edmundo González Risco, hijo de un condenado por fraude, que trama desde adolescente una venganza tan sutil como improbable. En la decena larga de novelas que siguieron, entre las que destacaría Deseo de ser punk (2009) y El comité de la noche (2014), Gopegui ha ahondado en un mundo narrativo que combina el análisis psicológico con el inconformismo social. En sus últimas novelas, de las cuales la más reciente es Nos siguen (2025), denuncia la invasión, por parte del capitalismo, de nuestra intimidad.

Aunque su estilo se ha ido haciendo más sobrio con los años, recuerdo que me sorprendieron los comentarios, bastante negativos, que Rafael Chirbes dedicaba a Gopegui en sus diarios, publicados póstumamente, aunque quizás se tratara de la típica rivalidad entre dos novelistas que pugnaban por un mismo nicho de mercado, la novela realista con preocupación social, y que encima publicaban en la misma editorial. En cualquier caso, la trayectoria de Gopegui habla por sí misma, y valdrá la pena, para quienes puedan, acercarse a escucharla en Don Benito.

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