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Opinión

Grande Almodóvar

Amarga Navidad

Amarga Navidad

Como la realidad está tan fea, una, en la ficción, prefiere alegrarse la vista y el espíritu con objetos y personas bonitas que hartarse de las raves de Sirat, película donde solo su director es guapo, guapísimo, odar un repaso al catálogo de los ministros y ministras de Hacienda. Por eso, y porque es muy mirada con el asco, no pudo pasar en Torrente 1 del repugnante puré que Segura le preparaba a Tony Leblanc y después se ha visto incapaz de ver ninguna cinta de la saga que tanto arrasa.

Y también por eso agradece a Almodóvar su última película. Amarga Navidad es cine precioso, donde lo feo no tiene cabida, y ahítos como estamos de fealdad, -que no digo yo que no pueda ser muy artística, perocuando lo satura todo, no  apetece-qué bien sienta un ratito largo de hombres guapos, mujeres guapísimas, ropa ideal, bolsos carísimos, gafas estilosísimas, villas de ensueño, espacios interiores de armonía serena y paisajes bellísimos en su desnudez.

Almodóvar ha hecho además una película delicada aparte del buen gustoy no importa si gira en torno a sí mismo, -¿cuándo ha importado que un genio fuera ególatra? la mayoría lo son- porque  las peripecias de los protagonistas interesan, atrapan y emocionan. Hay humor, angustia, cotidianidad, grandeza, miseria, parodia, ternura y hermosura de sentimientos.

Y todo ello, en mi opinión,  transmitido con autenticidad, sin pretensiones esta vez de trascendencia, sin discursos y sin victimismo,  como en algunas de las últimas producciones  del cineasta. Sabe perfectamente reírse de sí mismo aunque de lo que se trate sea de mostrar su angustia, y la auto ficción funciona, porque de lo que está hablando es de lo más profundo ycotidiano del ser humano.

Quizá le sobre un poco de metraje, sobre todo en la segunda mitad quizá las actrices podrían vocalizar mejor y susurrar menos. Qué más da. Una, que siente una simpatía perfectamente exigua por el director, considera que es una película espléndida. De ninguna manera entiende que Boyero no haya encontrado ni un solo adjetivo positivo para calificarla.

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