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Opinión

Del euro contante al euro vigilante

El Banco Central Europeo decidirá en 2026 sobre la implementación del euro digital, buscando digitalizar las transacciones y ofrecer pagos controlados

Parece ser que el Banco Central Europeo debe decidir este 2026 si finalmente emite el famoso "euro digital". Según su misma mismidad es con el objetivo de digitalizar y facilitar las transacciones monetarias.

Concretamente, dicen que "el euro digital complementará al efectivo y ofrecerá muchas ventajas como será el pago digital, pero eso sí, limitando el pago en efectivo, esto son billetes y monedas, de tal manera que dicho pago, digital, estará fidedignamente controlado desde su entrada a su salida, y con él, su vida.

En fin, aunque no lo crean, dicho pequeño paso para el bolsillo real es un gran paso para el banco central, aunque tenga ciertos problemillas añadidos. Déjenme que les cuente una pequeña historia con moraleja que oí hace muchos años.

Fue en un pueblo cualquiera, de esos donde la crisis no es noticia, sino rutina, con lluvia persistente, negocios vacíos y deudas encadenadas como si fueran tradición local. Un día aparece un millonario que entra en un hotel y deja un billete de cien euros sobre el mostrador. El hostelero paga su deuda de cien euros que tenía pendiente con el carnicero. El carnicero a su vez al ganadero. El ganadero al molinero y el molinero a María, la del viejo oficio, que en tiempos de crisis también fía. Y María, que no pierde la fe ni el oficio, salda también su deuda con el hotel.

Justo entonces, el millonario baja, dice que no le gusta la habitación, recoge su billete y se va. Nadie ganó nada. Nadie perdió nada. Pero, de repente, nadie debía nada. Economía circular, dirían otros. Y me temo que hoy lo mínimo sería un requerimiento, que diría Hacienda.

En el mundo que nos quieren dibujar, el dinero no circula, se rastrea, deja huella y se registra. Porque no nos engañemos, todo avance tecnológico tiene su reverso, y este viene con forma de anteojos, lupa y microscopio.

Nos dirán que es por nuestro bien. Que así se combate el fraude, se mejora la eficiencia y se construye un futuro más transparente. Hombre, el futuro no sé, pero transparente sí que seremos transparentes.

Lo primero es el acceso absoluto a la trazabilidad total de tu vida cotidiana. Cada café, cada libro, cada donación queda registrado. No solo saben cuánto gastas, sino en qué, cuándo, dónde y con quién. Se podrá realizar un perfil ideológico o social e inferir tu ideología, creencias o afinidades. No hace falta censura directa, basta con saber demasiado sobre ti, convirtiendo tu vida económica en un historial permanente.

Se podrá bloquear cuentas o restringir el acceso por decisiones, errores o fallos, apagones, etcétera, incluso diseñarse para que solo se use en ciertos fines:Esto puede parecer útil, pero también implica que tu libertad de elección se reduce.

Por último, y sin entrar en la vigilancia constante, está la autocensura económica. Cuando sabes que todo queda registrado, puedes dejar de hacer ciertos pagos, donaciones, compras sensibles o apoyo a causas por miedo a consecuencias futuras. Imagínense a Netanyahu comprando Mein Kampf de un tal Adolf. No hace falta prohibir, basta con que la gente se limite sola.

Y ya se sabe, contrariamente al cuento, cuando el dinero deja de circular para empezar a fiscalizar, no es la moneda contante la que desaparece es la libertad la que se convierte en saldo pendiente.

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