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Opinión | Zona Zero

Juan José Ventura

Juan José Ventura

Redactor especializado en branded content e información empresarial

Juan Carmona: relevo familiar con química

El empresario, que inició su negocio en los setenta, ha logrado que Inquiba esté presente en 17 países y cree más de 650 empleos directos en la región.

Juan Carmona, en 1999.

Juan Carmona, en 1999. / EL PERIÓDICO

La declaración de Juan Carmona Estévez (83 años) como Hijo Predilecto de Guareña me lleva a reflexionar sobre la trayectoria del fundador y presidente del Grupo Empresarial Inquiba. Él es un claro ejemplo de lo que los sajones llaman el self-made-man. Se hizo a sí mismo en un sector rupturista en Extremadura como el de la elaboración de productos de higiene personal y limpieza, tanto con sello propio como con marca blanca. Inquiba comenzó en los años setenta, y en 1999 Carmona fue galardonado como Empresario Extremeño del Año, el tercero del palmarés. Su fotografía en el despacho con la estatuilla es uno de los iconos de la historia empresarial regional. Su fábrica había sido arrasada recientemente por un incendio y el jurado valoró la automatización de la producción con robots –fruto del talento y el ingenio de sus trabajadores- tras renacer de sus cenizas.

Juan Carmona en el año 2000, luce en su despacho el galardón logrado un año antes.

Juan Carmona en el año 2000, luce en su despacho el galardón logrado un año antes. / JERO MORALES

Por dar algunas cifras de Inquiba, cabe recordar, que actualmente está presente en 17 países, supone más de 650 empleos directos y es una pieza clave del desarrollo económico, la creación de empleo y el arraigo de la población en la zona. El propio Juan Carmona Estévez ha definido como ejes de su trayectoria la honradez, el respeto, el cumplimiento de la palabra dada y la humildad. Durante su discurso ya como Hijo Predilecto de Guareña recordó el préstamo inicial que le hizo su padre de 250.000 pesetas para comenzar el negocio. No pierde de vista la implementación de procesos y tecnologías propias que nadie realizaba en España, e incluso en Europa, gracias a la habilidad de sus obreros, a quien atribuye el éxito de la empresa. En el año 2014, junto a su esposa María Béjar, promovió la creación de la Fundación María Béjar, entidad sin ánimo de lucro orientada a apoyar iniciativas sociales, culturales, educativas y deportivas, así como a atender a colectivos especialmente vulnerables. También es Medalla de Oro de la Provincia de Badajoz.

Otro de los rasgos de Grupo Inquiba es su carácter familiar. De hecho, su hijo, Juan Carmona, es presidente de la Asociación Extremeña de la Empresa Familiar (AEEF) desde 2024 y un claro exponente de cómo coger las riendas ejecutivas de una compañía junto a sus hermanos para pilotar la transición y modernización del grupo familiar. Bajo su dirección, la empresa ha consolidado su crecimiento y su digitalización, manteniendo la sede y el grueso del empleo en Guareña. En la última edición de los Premios Empresario Extremeño del Año se puso de manifiesto la actual irrupción de la innovación en los negocios, pero Juan Carmona padre ya se había adelantado más de un cuarto de siglo.

Datos destacados de Grupo Inquiba

  • 2016: +63 millones de euros de facturación
  • 2020: +129 millones de euros de facturación
  • 2025: +285 millones de euros de facturación
  • La inversión acumulada entre 2016 y 2025 supera los 113 millones de euros
  • La aportación del grupo empresarial al conjunto de Extremadura —considerando impuestos, empleo regional y gastos de personal— ha pasado de 17 millones de euros en 2015 a 29 millones en 2020 y 44 millones de euros en 2025.
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