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Opinión | Blanco sobre negro

Pobre de mí

Tras las cloacas y manchar la imagen de Extremadura, ni una disculpa por parte de un PSOE totalmente noqueado

Momentos previos  al Chupinazo de San Fermín 2026.

Momentos previos al Chupinazo de San Fermín 2026. / Eduardo Sanz / Europa Press

Velas en la mano y pañuelos rojos en lo alto. Ese símbolo icónico que se repite cada 14 julio, ese símbolo de despedida, de algo que ha llegado a fin. Y sí, este 14 julio varias cosas llegaron a su fin; los sanfermines, la participación de Francia en el Mundial y el caso que durante meses ha puesto a Extremadura en un foco nacional que ninguno deseábamos, el foco de la corrupción, con el caso del hermanísimo.

Si los encierros en San Fermín cuentan con un recorrido cuyos tramos son conocidos por todos, desde la Cuesta de Santo Domingo, calle Mercaderes o Calle Estafeta, este caso no ha estado exento de tortuosas etapas que nos han abochornado a todos.

Negación de los hechos, desconocimiento de la ubicación de la oficinas de las Artes Escénicas, ataques a los jueces e investigadores, acusaciones al Partido Popular y a la Junta de Extremadura de fabricar informaciones, maniobras de escapismo con la búsqueda de aforamientos usando la Asamblea de Extremadura como burladero, ataques y señalamientos a periodistas y a Canal Extremadura hasta las últimas informaciones e investigaciones que apuntan a cloaclas presuntamente urdidas por el PSOE.

Todo este rosario de acontecimientos, más propios de películas sobre mafiosos, con el único objetivo de evitar lo inevitable, una condena como la que hemos conocido donde se demuestra nítidamente que se utilizó la Diputación Provincial de Badajoz como un chiringuito para crearle una plaza ad hoc al hermano de Pedro Sánchez.

Se ha puesto de relieve que la justicia funciona, que es independiente y que no entiende del "pedigrí" de los acusados

No debemos perder la perspectiva, ni olvidar todo este camino, porque el hecho por el que han sido condenados es grave, pero no menos importante es todo lo acontecido durante la investigación, la instrucción y el juicio, donde se ha intentado obstaculizar y señalar a propios y extraños.

Y después de todo esto, ¿ahora qué? Porque tras los ataque a quienes defendemos la limpieza nuestras instituciones, los ataques a los jueces y la prensa, tras las cloacas y manchar la imagen de Extremadura, ni una disculpa por parte de un PSOE totalmente noqueado, ni una asunción de responsabilidades, la nada.

Pero si todo esto nos ha enseñado la peor cara, también se ha puesto de relieve que la justicia en nuestro país funciona, que es independiente y que no entiende del «pedigrí» de los acusados, que no funciona a base de titulares tendenciosos, sino que solo atiende al cumplimiento de la ley, que solo entiende de hechos y pruebas y que habla mediante autos y sentencias, pero también ha demostrado su fortaleza frente a zancadillas, ataques e intentos de injerencia. No puedo terminar estas líneas sin mostrarles mi más sincero reconocimiento y apoyo en estos momentos

Un final, que no por menos esperado, no deja de ser histórico e impactante. El hermano del Presidente del Gobierno y el exlider de los socialistas extremeños, condenaos por cooperación y prevaricación administrativa. Ahora vienen los lamentos, ahora les escuchamos entonar el “Pobre de mi”.

*Diputado del PP en Extremadura. Diplomado en Ciencias Empresariales y máster en Business Intelligence.

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