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Opinión | Es decir

El problema, español

¿Cuándo ha habido un problema en España, del franquismo -hasta 1975- al secesionismo -desde 2017-, del que aquella Europa y esta Unión Europea no se hayan inhibido?

La diferencia entre «el problema es España» y «el problema es español» se ha visto ahora con la victoria de España en el Mundial de fútbol y la decisión del Tribunal Superior de Justicia europeo sobre la ley de amnistía, respectivamente. Nada que ver, por supuesto, ninguna relación, pero de algún modo había que felicitar a los jugadores y, de modo especial, mencionar la petulancia de quien dice haber sido su entrenador, no su seleccionador, como el que dice yo no he seleccionado un combinado nacional de elite, yo he elegido y entrenado a unos jugadores -españoles, eso sí- que han ganado el Mundial de fútbol. En realidad, ya lo dijo tras vencer a Francia: «Nos hemos enfrentado a una de las mejores selecciones, pero enfrente tenían al mejor equipo».

La conclusión es fácil: España es hoy, por ganar el Mundial, un equipo compuesto por los mejores futbolistas del mundo, no solo de España, gracias a que ha habido quien supo elegirlos y entrenarlos. El problema es España cuando surge un español así, en fútbol o en política.

Sobre la ley de amnistía, el Tribunal Superior de Justicia europeo ha dicho lo que la vieja Europa -hoy, Unión Europea- viene diciendo siempre que surge en España un golpista que aherroja el país durante casi cuarenta años después de ganar la guerra posterior al golpe -alzamiento, lo llamaron- o que subleva a la mitad de los catalanes contra el resto de los españoles y se da a la fuga antes de ser detenido por un delito de sedición -de independencia, lo llaman-, a saber: si la vieja Europa concluyó entonces que el golpe de Estado, la guerra civil y la dictadura eran un asunto interno español, la Unión Europea ha decidido ahora, a través de su Tribunal Superior de Justicia, que el problema de la ley de amnistía es español, y que si el problema se paga con el dinero público de un país miembro de la Unión Europea, entonces no incumbe a la Unión Europea porque el problema no afecta a las finanzas de la Unión Europea. Y en cuanto al propósito de la ley, es decir, la reconciliación y la pacificación, es posible que ERC, Junts y Alianza Catalana se reconcilien, sí, tratándose de lo mismo, aunque lo difícil es que se pacifique quien perdió un ojo, única pérdida irreparable.

¿Cuándo ha habido un problema en España, del franquismo -hasta 1975- al secesionismo -desde 2017-, del que aquella Europa y esta Unión Europea no se hayan inhibido? ¿Cuándo no ha sido un problema español, tan distinto del problema español?

Daniel Salgado es funcionario.

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