Opinión
Si se quiere, se puede
Si la Sociedad Civil se activa y, sobre todo actúa de forma unida y coordinada, se puede conseguir influir en las decisiones políticas
Se cumplen ahora dos años desde que una serie de entidades de la Sociedad Civil: Cámara de Comercio de Cáceres, Club Senior de Extremadura, Mancomunidad del Campo de Arañuelo, Círculo Empresarial de Navalmoral, y, Pensando Extremadura,por iniciativa de esta última, organizaron, en Navalmoral de la Mata el 23 de septiembre de 2024, la ‘Jornada de la sociedad civil frente al cierre de la Central Nuclear de Almaraz’.
Aquel acto constituyó el punto de partida de todo un movimiento ciudadano de reivindicación por la prorroga del funcionamiento de la central nuclear de Almaraz, que ahora, con la aceptación a regañadientes el Gobierno, ha dado sus frutos. El movimiento se vio secundado con una masiva manifestación en las puertas de la propia Central el 28 de enero de 2025, a la que se sumaron ya los partidos mayoritarios de la Comunidad.
Siguieron Manifiestos de apoyo por parte de la totalidad de organizaciones empresariales, el Colegio de Ingenieros Industriales de Extremadura, y a nivel nacional el propio Consejo de Ingenieros Industriales de España. En todos ellos se expusieron un gran número de argumentos tanto técnicos como económicos que desmontaban el relato ideológico que mantenía el Gobierno, atado a sus compromisos con una parte de los grupos políticos que le mantienen en el poder.
Las contradicciones eran tan flagrantes como que el mismo PSOE mantenía un posicionamiento distinto a nivel regional que a nivel nacional, o que la propia Ministra de Transición Ecológica Teresa Ribera apoyara en Europa la construcción de centrales nucleares mientras no admitía la prórroga de Almaraz. Igual ocurrió con la Ministra de Economía, Nadia Calviño, que tan contraria se manifestó cuando estaba en España y cambió radicalmente su posición cuando llegó a la presidencia del Banco Europeo de Inversiones.
Una vez mas a este Gobierno le preocupa fundamentalmente el «relato», por ello en el propio decreto de rectificación que acaba de publicar, en lugar de admitir los argumentos técnicos, que ya le había confirmado el Consejo de Seguridad Nuclear en su informe, justifica la medida como «de carácter limitado», y que no supone modificación alguna del PNIEC. En definitiva; sostenella y no enmendalla.
En todo este teatro que hemos vivido estos dos años, hay al menos dos cosas que si son positivas; la primera y mas importante es que si la Sociedad Civil se activa y, sobre todo actúa de forma unida y coordinada, se puede conseguir influir en las decisiones políticas, rompiendo así las afirmaciones que hacía en el siglo XVIII Francisco Gregorio de Salas sobre los extremeños: «Jamás entran en empeños, ni quieren tomar partido; cada cual en si metido, y contento en su rincón...». La otra es que al menos una parte del PSOE se ha posicionado enfrente de la postura que viene de Madrid y ha escuchado al pueblo que dice representar.
Es de desear que este ejemplo sirva para crear una dinámica civil de una mayor participación, y un posicionamiento de nuestros representantes menos pendientes de las directrices de sus partidos. Por que: «Si se quiere, se puede».
Marcelo Muriel de Pensando Extremadura.
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