Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | El mar alrededor

Carol Álvarez

La realidad, sin inteligencia artificial

Entre la incredulidad y el horror, hemos visto cómo un corrimiento de tierras y la crecida masiva de un río arrasaban en Nepal los asentamientos junto a la frontera china

Vista de dron de los efectos de las inundaciones en Nuwakot, Nepal

Vista de dron de los efectos de las inundaciones en Nuwakot, Nepal / Europa Press/Contacto/Sulav Shrestha

Aunque sea en la pequeña pantalla de un teléfono móvil, las imágenes nos han sacudido igual. Entre la incredulidad y el horror, hemos visto cómo un corrimiento de tierras y la crecida masiva de un río arrasaban en Nepal los asentamientos junto a la frontera china.

No son grabaciones de espectadores involuntarios: proceden de una cámara de seguridad fija. Esa mirada impersonal, incapaz de apartarse o de temblar, vuelve aún más escalofriante el último zarpazo de una crisis climática que ya avanza con la lógica del cine de catástrofes, desde nuestro Juan Antonio Bayona a Roland Emmerich, por ejemplo.

Hay un vídeo en particular que empieza con personas corriendo sin saber muy bien de qué huyen y acaba con una lente emborronada por una ola de agua y barro. Contiene en sus imágenes tal cantidad de terror que, incapaces de asimilarlo, nos preguntamos si será inteligencia artificial, si esas imágenes que vemos están construidas de forma intencionada. No porque haya nada extraño en sus píxeles, sino porque cuesta aceptar que algo así sea real.

Cientos de desaparecidos y decenas de muertos son los números, que todavía siguen creciendo varios días después, que dan un perímetro medible de la catástrofe.

Días antes, un tornado recorrió Pomas, cerca de la localidad de Carcasona, en el sur de Francia: dejó un total de 41 heridos y afectó a unas 300 viviendas. Sus primeras imágenes también parecían falsas. Hemos llegado a ese punto: la realidad extrema tiene que competir con los vídeos de IA que colonizan las redes, ya sea como broma, homenaje o fantasía. ¿Quién no ha visto a una Dolly Parton que también nos dejó esta semana resucitada cantar con Whitney Houston en un dueto imposible?

La inteligencia artificial imita la realidad con una precisión cada vez más inquietante. Pero el barro de Nepal y el ciclón de Carcasona no necesitan de efectos especiales para impresionarnos y dejarnos aturdidos. Uno fue registrado por una cámara inmóvil; el otro, por alguien que levantó el teléfono móvil a tiempo. Ambos devuelven una verdad más tozuda que cualquier montaje que nos podamos encontrar: el clima extremo ya ha dejado de ser una amenaza de futuro. Es algo muy de nuestro presente, y exige adaptación antes de que la imaginación vuelva a quedarse corta. n

Tracking Pixel Contents