Hoy en día, "la persona sin hogar no es el mendigo, cualquiera puede estar en esa situación" y lo que ha detectado Cáritas Diocesana de Plasencia este año en sus centros de acogida y reinserción es que cada vez hay más jóvenes sin techo donde vivir. "Un 10% tienen entre 20 y 29 años. Cuando tendrían que estar empezando a vivir, viven de los servicios sociales".

Lo afirma Iván Torres, responsable de Acción Social, que advirtió además ayer de que muchos de estos jóvenes acuden con problemas de salud mental o drogas, o con los dos a la vez. "Alertamos de este problema porque se necesita una respuesta inmediata para que no se convierta en un gran problema social".

También han detectado un ligero repunte de las mujeres que solicitan acogida, hasta de un 11%, aunque la mayoría siguen siendo hombres, un 89%, y la mayoría españoles, un 82%.

Desde enero y hasta el 30 de octubre, los centros de la diócesis han atendido, en el centro de transeúntes, el de reinserción y la casa de acogida de Don Benito, a 1.157 personas, lo que supone un ligero descenso, de entre un 2,5% y un 3%, respecto al año anterior. Torres lo achaca a que "se están alargando las estancias para abordar procesos difíciles y por el miedo a salir fuera".

Pero Cáritas también cuenta con un centro de reinserción, con 31 personas y ha dado trabajo este año a 6 y volverá a hacerlo el próximo. Por lo tanto, "hay esperanza". Por eso, el director de Cáritas, Pedro Díez, pidió ayer a las administraciones "recuperar las inversiones en políticas sociales" para que no haya nadie sin hogar, porque "es posible".