El parque eólico El Merengue, inaugurado en febrero del 2019, ha producido ya una energía equivalente al consumo anual de unas 42.000 viviendas, lo que supera con creces el número con el que cuenta Plasencia. Según los datos facilitados por Naturgy, la empresa promotora, han sido 150 GWh producidos hasta el mes de julio.

Además y destacando su contribución al medioambiente, en este año y medio, el parque también ha permitido evitar la emisión a la atmósfera de 116.000 toneladas de dióxido de carbono, «adicionalmente a otras emisiones contaminantes».

Mientras este parque continúa su producción, la empresa está inmersa en los procesos para iniciar las obras de su segunda instalación eólica, El Merengue II, que «cuenta ya con todas las autorizaciones de la Junta de Extremadura, lo cual supone un paso muy importante para la futura construcción de este proyecto».

Así, actualmente, la compañía está trabajando en «todo lo asociado con la construcción mismo, autorizaciones internas que correspondan, licitaciones con tecnólogos y contratistas de obras». Aunque no puede concretar plazos para el inicio de estos trabajos, señala que, al igual que las obras de construcción del anterior parque eólico, «durarían aproximadamente entre nueve y diez meses desde su inicio».

Por lo que respecta a su tercer proyecto en Plasencia, la fotovoltaica Puerta del Jerte, se encuentra «en tramitación administrativa». Esta instalación, que tendrá una potencia de 30 MW pico, supondrá una inversión de 16,6 millones de euros.

Antes está previsto el inicio de las obras de la que será la primera planta fotovoltaica en la ciudad, La Solana, que promueve Lusitania Renovables. El ayuntamiento prevé que tanto esta como el segundo parque eólico puedan comenzar a desarrollarse este año, lo que generaría ingresos a las arcas municipales por el canon y el impuesto correspondiente.