La cadena Leroy Merlín, fusionada con AKÍ bricolaje y pertenecientes al grupo francés Adeo, quiere reforzar su presencia en la ciudad de Plasencia y busca un nuevo espacio, mayor al que ahora ocupa AKÍ en la avenida Martín Palomino para ampliar sus instalaciones.

Sus responsables se han reunido ya con el alcalde, Fernando Pizarro, para transmitirle su nuevo proyecto y, según ha explicado Pizarro, la idea es esencialmente trasladar sus actuales instalaciones de bricolaje y cambiar el nombre de AKÍ en la nueva instalación por el de Leroy Merlín.

De momento, están buscando la nueva ubicación, que supondrá, según ha destacado el alcalde, una ampliación del personal con el que cuenta actualmente.

AKÍ bricolaje abrió en Plasencia en julio del año 2016 y, tras una selección de personal en la ciudad, creó 25 puestos de trabajo.