Es un proyecto que tenía en cartera la concejala de Accesibilidad del Ayuntamiento de Plasencia, Mayte Díaz, desde que entró en el ayuntamiento en el 2011 y ayer empezó a hacerse realidad. Porque gracias a las obras de renovación del saneamiento en las plazas de Santa María y la catedral han desaparecido las primeras escaleras de la zona.

Según explicó ayer el edil de Fomento, David Dóniga, la actuación en las tuberías es el paso previo a la eliminación como tal de las barreras arquitectónicas de este espacio en base a un proyecto que cuenta con el visto bueno de la Asociación para la Atención y la Integración Social de las Personas con Discapacidad Física de Extremadura (Apamex).

Como ya explicó el alcalde, Fernando Pizarro, en mayo, las obras, valoradas en 150.000 euros, las costearán a partes iguales la Junta y el ayuntamiento y tienen un plazo de ejecución de tres meses, por lo que estarán terminadas a final de año. Entonces, este enclave volverá a tener un aspecto similar al que tenía a principios de los setenta.