Que la Policía Nacional sea una policía «moderna y abierta a su entorno». Son dos de los compromisos que ha manifestado el nuevo inspector jefe de la comisaría de la Policía Nacional en Plasencia, Jorge Matías Fernández, en su toma de posesión, que tuvo lugar este miércoles ante el jefe superior del cuerpo en la región, la delegada del Gobierno y el alcalde, como principales autoridades.

Matías habló varias veces en su discurso de modernidad y cambios, de «nuevas estrategias», en el marco del plan estratégico de la Policía Nacional «para el siglo XXI, que está en evolución constante y plantea nuevos retos».

Uno de ellos, que subrayó, es la lucha contra la ciberdelincuencia, que será una de sus prioridades, junto con «la lucha contra la violencia de género, la investigación de la delincuencia organizada», en relación sobre todo con el tráfico de drogas, pero también la protección de los colectivos vulnerables, la mejora en la atención al ciudadano y el incremento de la presencia policial uniformada.

En este sentido, explicó que su idea es ampliar la presencia policial en la zona centro para «dar una seguridad visible al ciudadano, a los comerciantes, turistas y vecinos» y, precisamente, señaló que esta medida responderá a la demanda de algunas asociaciones de vecinos».

Tres vacantes en la plantilla

Afronta estos retos con «ilusión y confianza» y también con la experiencia que atesora a sus 42 años, con 4 condecoraciones al mérito policial y 139 públicas, según destacó el jefe superior, José Manuel Merino, en su discurso.

Nombrado el pasado 9 de agosto, ayer juró cumplir con las obligaciones del cargo y recibió el bastón de mando de una comisaría con tres vacantes de una plantilla de 95 agentes, un equipo «joven, ilusionado y muy preparado» en un cuerpo que destacó por su «calidad», lo que agradeció a sus antecesores. Honradez y honestidad son sus compromisos para seguir siendo «un referente» en seguridad e investigación».