Ni un ladrillo queda ya de la construcción ilegal que levantó el placentino Carlos Palomero en unos terrenos donados por su suegro en la sierra de Santa Bárbara de Plasencia, lo que significa que él y su mujer no tendrán que ir a la cárcel durante cuatro meses porque la última providencia de la jueza del juzgado de lo Penal de Plasencia paralizaba el plazo para entrar en prisión a expensas de que el Seprona certificara el derribo.

Este se ha producido este mismo viernes, un día después de que el abogado de Palomero recibiera la notificación del juzgado parando el plazo de diez días para ingresar voluntariamente en la cárcel. Ahora, el Seprona tendrá que certificarlo y terminarán ya las preocupaciones de este matrimonio, que comenzó la construcción en el 2007 y la paró en el 2012, después de que el Seprona les denunciara.

Palomero ya ha dicho que lo único que espera ahora es "que todo esto se acabe ya y nos olvidemos del juzgado".