En un momento en el que el sector de la construcción está falto de mano de obra cualificada, Malpartida de Plasencia ha decidido mantenerse firme en su apuesta por la albañilería. Lo hará premiando a los mejores albañiles en su concurso nacional de albañilería, que este sábado llegará a su trigésimo quinta edición.

Solo en el 2020 tuvo que suspenderse debido al covid y ya el año pasado se celebró, aunque en una fecha distinta, septiembre, debido a la pandemia, según ha explicado el alcalde de Malpartida, Raúl Barrado. Este año, vuelve a recuperarse la fecha tradicional, aunque empezará media hora antes, a las 8.30 horas, para evitar que los participantes pasen mucho calor.

De momento, se han inscrito 22 cuadrillas, algunas de Madrid y Sevilla, lo que el alcalde considera "un éxito", ya que según ha señalado, en concursos de otros municipios no se ha llegado a esa cifra. Aún así, espera igualar el número de participantes del año pasado, que fueron 26.

Todos tendrán que llevar a la práctica un diseño de la arquitecta y jefa de servicio de proyectos y obras de la Diputación Provincial de Cáceres, María Victoria Domínguez y lucharán por conseguir alguno de los premios de esta edición, 4.000 euros y trofeo para el ganador, 3.000 euros y trofeo para los segundos clasificados, 2.000 euros y trofeo para los terceros, 250 euros y trofeo para los cuartos y un accésit para los quintos. Además, todos recibirán 160 euros y habrá un premio especial de 250 euros para la mejor cuadrilla de Malpartida.

El ayuntamiento de Malpartida cuenta con la colaboración de la Diputación de Cáceres y la federación de la construcción Pymecon para la organización de este concurso. Así, el diputado de Infraestructuras, Luis Fernando García, ha subrayado este miércoles que el certamen es "un referente en nuestra región" y ha felicitado al alcalde chinato "por poner en valor este oficio y a un sector que intenta atraer a esos trabajadores tan necesarios para las obras".

Clamor por la mano de obra cualificada

Por su parte, el presidente de Pymecon, Juan Manzano, ha destacado los valores del concurso, como la afición, el número de cuadrillas, su calidad u organización, pero también ha expresado su temor por "cuántos años vamos a tener albañiles para celebrar el concurso porque no hay mano de obra, todos los oficios se están perdiendo y llevamos diciéndolo desde antes de la pandemia".

En su opinión, la solución pasa por una formación dual que siga el modelo alemán, donde el porcentaje de prácticas en empresas es del 75% frente al 25% que se dedica a la parte teórica y también existe la figura del aprendiz con sueldo. Además, Manzano ha lamentado otro aspecto que está dañando al sector como es el alza de precios de los materiales. "Estamos haciendo obras por debajo de los costes, obras con pérdidas y las empresas tienen que tener beneficios para pagar sueldos dignos".