La cooperativa Los Arcos continuará prestando el servicio de autobús urbano en Plasencia durante un año más, hasta agosto del 2023, porque el pleno ha aprobado su solicitud de prórroga. Lo ha hecho con los votos a favor del PP y la abstención de toda la oposición, una abstención que no significa el respaldo al modo en qué está funcionando el servicio sino a que «no hay alternativa».

Como le ha dicho el portavoz del PSOE, Alfredo Moreno, al edil delegado, Luis Miguel Pérez Escanilla, si no hubiera solicitado la prórroga, la ciudad se habría quedado sin servicio. Porque aún no están listos los pliegos para la nueva adjudicación. No obstante, la cooperativa tiene opción a cinco años de prórroga, que debe solicitar anualmente.

Moreno considera que la ha pedido porque el ayuntamiento está pagando el desequilibrio económico motivado por el covid y el alza de precios del gasóleo, que recoge el pliego y para Moreno es «un chollo».

En el mismo sentido, Mavi Mata, portavoz de UP, ha preguntado si se han negociado mejoras para el servicio porque ha criticado que «está incumpliendo» el contrato. El portavoz del PSOE ha subrayado que ha cometido «hasta seis infracciones graves o muy graves» y la edil de Ciudadanos, Paqui García, ha hablado de una «lenta agonía».

Porque entre todos han subrayado que no tiene un plan de mejora de las paradas, ni información actualizada, ni una oficina de información, pero también porque muchos autobuses van «con las ventanas abiertas y sin aire acondicionado», muchos paneles informativos están en blanco y no informan de los horarios de paso y la web no está actualizada. A todo esto se suman las múltiples averías de una flota obsoleta.

Ante esto, Escanilla ha señalado que, pese al «deterioro que hay», el ayuntamiento no va a abrir un expediente de sanción y, en cambio, se está «trabajando duro para que la situación revierta», con los futuros autobuses eléctricos, marquesinas inteligentes y pliegos. Así, ha asegurado que «habrá un final feliz, el autobús que merece la ciudad».