Hace un año la Federación Regional de la Pequeña y Mediana Empresa de la Construcción y Afines de Extremadura (Pymecon) daba la voz de alarma por la falta de profesionales en el sector. Una situación que se mantiene y que, a día de hoy, se ha visto agravada por el alza de los costes de materiales, derivado de la guerra en Ucrania.

La crisis iniciada en 2008 provocó un éxodo de trabajadores “sobre todo al sector servicios y del turismo”, debido a la caída del ladrillo. Las jubilaciones y la falta de relevo generacional terminaron de conformar una tormenta perfecta para el sector en materia de mano de obra. 

En este contexto, en septiembre de 2021, y en una rueda de prensa junto a Pymecon, el diputado de Infraestructuras, Luis Fernando García Nicolás, señaló que la Institución provincial reconocía esa falta de mano de obra en el sector, que amenaza la consecución de “todas las inversiones que queremos, tanto las privadas como las públicas. Y para ello, trabajamos con Pymecon en crear una escuela de albañilería, que será eminentemente práctica, que es lo que nos reclaman los profesionales”. Un año después, nada más se ha vuelto a saber del proyecto.

El presidente de Pymecon, Juan Manzano Díaz, señala que “se ha quedado en terreno de nadie” porque la Diputación, que no se ha pronunciado al respecto, “quiere que la formación sea reglada. Han estado en contacto con la Consejería de Educación y Empleo pero no han llegado a ningún término”.

Al respecto, Manzano subraya que, más allá de esa formación reglada, “necesitamos que la gente se forme para trabajar y recuperar el modelo del antiguo aprendiz. Así se está formando en Alemania y centro europeo los futuros trabajadores”. Sostiene también que se les pagaría un 30%-40% del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), “no se puede más”, durante esa formación.

Igualmente, rechaza las escuelas municipales (subvencionadas por la Junta de Extremadura) “porque la de albañilería en Malpartida de Plasencia ha sido un fracaso y la de carpintería en Plasencia, también”.

Así lo corrobora el alcalde chinato, Raúl Barrado, quien mantiene la propuesta de que la escuela de albañilería se haga en Malpartida (cuna de trabajadores del sector), “ponemos el espacio físico y las infraestructuras”, porque “falta mano de obra; no se encuentran profesionales por ningún sitio y a las empresas les cuesta mantener las plantillas. Estamos sufriendo ahora las consecuencias de que no haya habido formación; reglada o no”, lamenta el regidor.