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La experiencia de dos sanitarios de la UME

Dos partos en una noche para el 112 de Plasencia: "Aún sigo emocionado"

El médico José María Pascual subraya que lo ocurrido ha sido "como subir el Tourmalet, como un eclipse que se da cada 25 años"

La enfermera Susana Gómez apunta: "Con la segunda llamada no me lo podía creer"

Parte del equipo del 112 de Plasencia, con la madre de uno de los bebés.

Parte del equipo del 112 de Plasencia, con la madre de uno de los bebés. / CEDIDA POR EL 112

Raquel Rodríguez Muñoz

Raquel Rodríguez Muñoz

Plasencia

No solo ha sido la primera vez que la UME 7.1 de Plasencia tiene que atender dos partos en una noche, sino que no había ocurrido en los 25 años del 112 en Extremadura. Así se lo dijo la teleoperadora del servicio en Mérida a José María Pascual, el médico coordinador de la unidad de Plasencia que se encontraba de guardia la noche del miércoles 13. "Aún sigo emocionado. De todas las experiencias, asistir a un parto es de las más emocionantes", reconoce.

Más aún cuando lo habitual en un servicio de urgencias y emergencias es "dar malas noticias, pero la vida nos sorprende". Tanto que en sus más de 20 años de experiencia no le había pasado. Por eso, no duda de que el hecho histórico de que haya ocurrido dos veces en la misma noche es "como subir el Tourmalet, como un eclipse que se da cada 25 años y, en lugar de un eclipse, hemos tenido dos soles", los bebés Kala y Alejandro.

No obstante, José María explica que "parece que los niños solo nacen fuera de los hospitales en Madrid" y, sin embargo, en su área de trabajo y los 24 años que lleva la UME de Plasencia, han sido entre 20 y 25 los nacidos extrahospitalariamente, aunque nunca dos con pocas horas de diferencia.

Casi nace en el ascensor del hospital placentino

José María acudió al primer aviso, sobre las 23.30 horas, junto al equipo formado por la enfermera Susana Gómez y los técnicos de emergencias sanitarias Fernando, Ángel y José María.

"Nos dijeron que estaba en la fase expulsiva, que era cuestión de minutos". Susana recuerda que los padres estaban muy nerviosos porque la madre, Ana Belén, tenía las contracciones muy seguidas. El equipo la subió en la camilla, se encargó de que estuviera las mejores condiciones y la llevó al hospital. "Casi tiene al bebé en el ascensor", señala José María. Pero logró llegar al paritorio.

Entonces, José María y Susana pidieron autorización para asistir al parto porque "no nos queríamos ir sin ver la cara del bebé" y también "para ver cómo lo hacían las matronas y aprender por si nos pasaba alguna vez". Ninguno imaginaba que en cuestión de seis horas asistirían a una situación parecida.

José María destaca también el seguimiento que hacen de sus intervenciones, porque muestra "ese aspecto humano del que estoy muy orgulloso".

Saliendo del baño con el bebé en brazos

Pasaban las cinco de la madrugada cuando recibieron una nueva llamada de la centralita del 112: "Que vais al segundo", les dijo la operadora. "No sabía si estaba soñando o qué", dice José María. "No me lo podía creer", afirma Susana, que tampoco había vivido una situación semejante en sus más de 16 años de experiencia.

En este caso, les avisaron de que posiblemente el bebé hubiera nacido cuando llegaran a la vivienda. Así fue, "la madre salía del baño con el niño en brazos cuando llegamos". Su preocupación entonces fue tomar las constantes vitales del niño y comprobar su vigor, color y pulso. "Todo estaba bien y fue un gran alivio, todo salió sin complicaciones". "La madre estaba tan tranquila con el niño cogido", dice Susana.

Aun así, José María, que acudió a visitar a las familias al hospital al día siguiente, recuerda "las caras de susto de los padres" durante la noche y "las de felicidad" del día siguiente, "estaban radiantes".

No duda de que las imágenes "quedarán grabadas en mi retina", al igual que en las de Susana: "Lo tengo en la cabeza todavía. Esto sí que es agradable, son alegrías" que, de vez en cuando, da el servicio.

Con todo, José María no duda de que, en los diez o quince años que aún estará en activo, "me quedan la mitad de cosas por ver porque todos los días hay algo que me supera. Esto ha sido un regalo de la vida".

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