Segundo festejo taurino de la feria

Un rejoneo de éxito en Plasencia

Lea Vicens ha cortado tres orejas y Leonardo Hernández y Pablo Hermoso de Mendoza, dos cada uno

Raquel Rodríguez Muñoz

Raquel Rodríguez Muñoz

Segundo festejo taurino de la feria de Plasencia y segunda salida a hombros, lo que supone un remate de diez y el respaldo de público y presidencia a los carteles elaborados este año por la empresa Ceber Tauro, a pesar de la ausencia de Morante de la Puebla una semana antes de la cita, que fue resuelta sin problemas por el gerente, Alberto Manuel.

Pablo Hermoso de Mendoza, en su año de despedida, el extremeño Leonardo Hernández y la portuguesa Lea Vicens han dado el espectáculo que los aficionados al rejoneo querían y todos han levantado oles, vítores y ovaciones.

En una tarde soleada, con más de media entrada en la plaza de toros y tras los bailes iniciales con sus espectaculares caballos, Hermoso de Mendoza abría el festejo con un toro de más de 600 kilos de la ganadería portuguesa de Româo Tenorio. No lograba matar a la primera y recibía una oreja. Lo mismo le ocurría con el segundo y, a modo de despedida, ha cogido un puñado de arena de la plaza y la ha besado. El público se ha deshecho en oles.

El público en pie en la feria de Plasencia

Leonardo Hernández ha mostrado su pasión por el rejoneo con sus dos toros, evidenciada con sus gestos, el más destacado, su mano intentando tocar la frente del toro, e incluso ha logrado colocar su frente sobre la del animal a lomos de su caballo. También ha tenido algún fallo al matar y, en el segundo toro, incluso ha debido usar una segunda espada, pero el público le ha ovacionado igualmente.

La mejor faena de la tarde la ha hecho Lea Vicens con su primer toro. Todo le ha salido bien, ha matado a la primera y el público se ha puesto en pie y ha reclamado la segunda oreja para ella, que la presidenta ha concedido. En el segundo toro, no ha tenido tanta suerte. Antes de poder matarlo, el animal ha caído al ruedo y han tenido que levantarlo y, después, ha necesitado tres intentos para matarlo, aunque nada de esto ha desmerecido su rejoneo.

En suma, 7 orejas en una tarde que han disfrutado los aficionados y ha puesto fin a los festejos taurinos de la feria de Plasencia por la puerta grande.