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El restaurante recomendado por la guía Michelín que se esconde en la Estación de Autobuses de Plasencia

La metamorfosis de un lugar que nació como cafetería para los viajeros y hoy cultiva selectos platos que no pasan desapercibidos para los paladares más exquisitos

El restaurante recomendado por la guía Michelín que se esconde en la Estación de Autobuses de Plasencia.

El restaurante recomendado por la guía Michelín que se esconde en la Estación de Autobuses de Plasencia. / El Periódico Extremadura

Si viajeros eran los clientes que inicialmente concurrían a lo que, en sus orígenes, fue pensado como una simple cafetería de estación, viajera es en la actualidad la cocina que trabaja el único restaurante de Plasencia que ha sido recomendado por la guía Michelín.

Y es que, este lugar que se esconde en la Terminal de Autobuses de Plasencia, además de dar servicio al vaivén de pasajeros que concurren a la estación, recibe a comensales de distintos puntos de la geografía nacional para sumir a sus sentidos en otro tipo de viaje: el gastronómico.

Así, bajo el lema "cocina viajera desde la despensa de la abuela", la Parada de la Reina-Martina Bistró defiende una filosofía culinaria basada en el arte de "comer historias".

Del mar, la tierra y... ¡las flores!

En la carta de este lugar que asegura hacer todo "por amor a Martina" destacan entrantes como las croquetas de cochinillo asado y emulsión de ajo negro; el 'dumpling de wagyu'; el bocata de rabo de toro con salsa de chile, pan de maíz y queso de cabra curado; el puerro a la brasa en salsa de ciruelas, charlota frita y velo de papada ibérica, y los boletus eduli guisados.

Asimismo, el restaurante recomienda para dos comensales su arroz meloso con carpaccio de gambas y emulsión de ajo, así como el arroz en llauna con magret de pato y quesa azul.

Del mar no faltan el mero asado con escabeche de zanahoria y crujiente negro; las ostras francesas y anchoas del cantábrico; el tataki de atún rojo acompañado de vinagreta de fruta de la pasión y salsa tonkatsu; el tartar de akami holandesa trufada; la ventresca de atún a la brasa, o el ceviche de lubina salvaje en crema de boniato y coco.

Por su parte, la oferta de carnes incluye mollejas de ternera a la brasa con tupinambo y encurtidos caseros; steak tartar de solomillo de ternera en salsa gochujang y brioche de mantequilla; solomillo de vaca rubia gallega y foi grass; el guiso de callos con morros y manos de ternera, o la presa ibérica de bellota sobre cremoso de castaña y remolacha.

De postres, además del icónico 'La vie en rose' hecha con petit suisse de fresa silvestre con turrón de almendra dulce, destaca el de crema helada de violeta con brownie de chocolate y té matcha, así como la tarta del chef con quesos de la Sierra de Gata.

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