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Preocupación por la falta de cultura vocacional

La diócesis de Plasencia ha perdido una veintena de sacerdotes en los últimos dos años

Actualmente, tiene 140, de los que 90 están en activo

Hay dos seminaristas en Salamanca y el obispo ha propuesto crear un equipo para promover vocaciones

El obispo de Plasencia, preocupado por la falta de vocaciones.

El obispo de Plasencia, preocupado por la falta de vocaciones. / TONI GUDIEL

Raquel Rodríguez Muñoz

Raquel Rodríguez Muñoz

Plasencia

La falta de vocaciones y, como consecuencia, la progresiva reducción del número de seminaristas y sacerdotes es algo que preocupa al obispo de Plasencia. No obstante, Ernesto Brotóns ha afirmado que, en los últimos dos años, la diócesis ha perdido una veintena de curas.

«Me inquieta», ha afirmado Brotóns en un desayuno con periodistas con motivo de su patrón, San Francisco de Sales. El obispo ha señalado que, actualmente, hay dos seminaristas en el Teologado de Ávila, que tiene su sede en Salamanca, y un tercero en el programa de seminario en familia, donde es realiza un «acompañamiento».

Además, ha explicado que la diócesis, que se extiende desde Béjar hasta Don Benito, cuenta con 140 sacerdotes, de los que unos 90 están en activo.

En este sentido, ha detallado que existe un alto porcentaje de sacerdotes que son misioneros extranjeros, que pasan un tiempo en la diócesis mientras están estudiando, o bien realizan una pastoral de cinco años y, después, vuelven a sus lugares de origen.

De esta forma, suponen «una gran ayuda, si no fuera por ellos, no podríamos mantener la acción pastoral», ha afirmado.

Carta pastoral del obispo de Plasencia

Ante esta situación, Ernesto Brotóns ha redactado una carta pastoral sobre la figura del sacerdocio, que «ya está en imprenta» y muestra su preocupación por la «pastoral vocacional». En su opinión, «si no se crea una cultura vocacional de la vida», no puede haber vocaciones.

Por eso, el obispo defiende que «no se trata de buscar curas o monjas, sino de educar para ver la vida como una vocación, para darse y preguntarse para quién estoy en la vida».

Además, ha propuesto un mayor trabajo con niños y jóvenes y la creación de un equipo para trabajar las vocaciones y «promover la cultura vocacional», junto a un «gran movimiento de oración diocesana por las vocaciones».

En su opinión, la cuestión vocacional debe ser un asunto «transversal, que lo empape todo». Brotóns ha recordado también que, en una visita al Papa, este le preguntó por los seminaristas y, ante su escaso número, le pidió: «Muévanse por favor».

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