Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Medida municipal sin consenso

Antonio Morán se encadena a su escultura en Plasencia para evitar su traslado

El ayuntamiento ha decretado el cambio de ubicación, junto al palacio de congresos, porque no cree que la plaza de Ansano sea la adecuada

El autor se opone a que se mueva y advierte de que, si sufre daños, volverá a denunciar al ayuntamiento

Antonio Morán amenaza con encadenarse a su escultura en Plasencia para evitar su traslado.

Antonio Morán amenaza con encadenarse a su escultura en Plasencia para evitar su traslado. / El Periódico

Raquel Rodríguez Muñoz

Raquel Rodríguez Muñoz

Plasencia

Antonio Morán no quiere que su escultura Escena Tercera, instalada en la plaza de Ansano de Plasencia en 2011, tras ganar el premio de escultura de Caja Extremadura, se mueva de su ubicación. Para ello, está dispuesto a todo, incluso a encadenarse a la obra.

Es su forma de protestar por una resolución de alcaldía de fecha 14 de mayo, que le ha sido notificada este jueves y determina el traslado de la escultura "al entorno circundante al palacio de congresos, ubicado en la calle Luis Vélez de Guevara". Según el ayuntamiento, la plaza de Ansano "no es la más adecuada para la ciudad", de ahí la decisión del cambio de ubicación.

Decisión "unilateral"

Sin embargo, Morán ha señalado que la decisión se ha tomado "unilateralmente, sin consenso conmigo y sin pasar por el pleno, que es donde se decidió en su día instalar la obra en la plaza de Ansano".

De hecho, el escultor apunta que la propuesta que ha trasladado al ayuntamiento es la de mover la obra al eje central de la plaza de Ansano, que era la ubicación aprobada "desde el principio y el compromiso manifestado en la rueda de prensa de la inauguración".

Señala además Morán que el ayuntamiento no ha tenido en cuenta el informe del arquitecto municipal que manifiesta que la obra debería estar en un espacio cerrado y no al aire libre. Así lo dijo también el técnico en el juicio que tuvo lugar al demandar el autor al ayuntamiento por los daños sufridos por la escultura y su falta de mantenimiento durante años.

Antonio Morán, con su abogado en el juzgado, por la escultura de Plasencia.

Antonio Morán, con su abogado en el juzgado, por la escultura de Plasencia. / TONI GUDIEL

La sentencia

El juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 dio la razón a Morán y su hijo Carlos, autores de la obra, y condenó al ayuntamiento, el 15 de abril de 2024, a "restaurar y devolver a su estado original" la obra y a abonar a los demandantes 15.000 euros de indemnización.

El ayuntamiento no recurrió la sentencia y consignó en el juzgado la cantidad cinco meses después, el 24 de septiembre.

En cuanto a la restauración, el gobierno local pidió una aclaración de la sentencia sobre la ubicación de la escultura y el juzgado señaló que no era objeto del procedimiento judicial. Así, el pasado 9 de enero, dio al ayuntamiento un plazo de dos meses para ejecutar la sentencia y que se restaurara la obra.

La restauración

El 27 de febrero, el ayuntamiento solicitó al juzgado la suspensión de ese plazo y su pronunciamiento sobre el presupuesto que presentó el autor para realizar los trabajos de restauración y también preguntó si la obligación de restaurarla era "de carácter personalísimo" y, en caso contrario, le autorizara a solicitar presupuesto a otras empresas capacitadas.

Dado que el juzgado ya reconoció en su sentencia el derecho de autor, es Antonio Morán quien debe restaurarla. Así, el 25 de abril, el juzgado concedió un nuevo plazo de diez días para las obras.

De esta forma, el 14 de mayo, el alcalde, Fernando Pizarro, decretó el traslado de la escultura para su posterior restauración en base también a "los criterios técnicos expuestos por el arquitecto municipal, en el sentido de que la restauración debe ejecutarse en el lugar donde esté ubicada definitivamente y no de forma previa".

Traslado sin acuerdo

Además, apunta la necesidad de supervisión de los servicios de Urbanismo y de la colaboración del autor para "evitar cualquier tipo de daño a la escultura en el traslado".

Una imagen de la escultura completa en la plaza de Ansano de Plasencia.

Una imagen de la escultura completa en la plaza de Ansano de Plasencia. / CEDIDA

Sin embargo, dado que el autor no está de acuerdo con el cambio de ubicación, ha mostrado su negativa a colaborar con el traslado. "Les he dicho que no cuenten con mi colaboración y que, si la obra sufre algún deterioro, presentaré una nueva demanda por destrozo y por prevaricación, porque ahí ya implicaría una intencionalidad".

En su opinión, el cambio de obra solo obedece a la intención de "invisibilizar la obra". También ha señalado que ha pedido en dos ocasiones al ayuntamiento su autorización para comenzar la restauración y "ni me han contestado. No me han puesto más que trabas y el traslado es una imposición".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents