Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Cita cultural

El juez literato de Plasencia: del juzgado número 1 a presentar su tercer libro

Óscar Jiménez Moriano es uno de los pocos jueces que compagina su ardua labor de impartir justicia con una faceta más personal, la de escribir

El próximo jueves presentará su segundo poemario, sobre la felicidad del vivir cotidiano

El juez literato de Plasencia: del juzgado número 1 a presentar su tercer libro.

El juez literato de Plasencia: del juzgado número 1 a presentar su tercer libro. / TONI GUDIEL

Raquel Rodríguez Muñoz

Raquel Rodríguez Muñoz

Plasencia

Detrás de un juzgado, con su toga, sus preguntas serias y su "visto para sentencia", todo juez impone. Cómo él mismo dice, parece una especie de Pantocrátor "justiciero y severo". Sin embargo, los jueces "somos personas" y a la forma de ser de Óscar Jiménez Moriano se puede llegar fácilmente a través de sus libros.

Es, desde enero de este año, el magistrado del juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Plasencia y, antes, pasó por el mixto con violencia de género de Talavera. Todo tras haber empezado a realizar su labor como juez en 2022, a los 55 años.

De abogado a juez

A esto hay que sumar otros 26 años, en que ha estado ejerciendo como abogado. Fue para quitarse la espina que tenía clavada tras terminar la carrera, con su hijo ya mayor, cuando decidió retomar la oposición y logró la plaza de juez.

La faceta de escritor la desarrolló a partir de los 27 años, tras una juventud plagada de lecturas porque tiene claro que "para ser escritor, es básico haber leído mucho, la de lector es una faceta que no hay que abandonar nunca".

Primeras publicaciones

Sin embargo, explica que antes era complicado que alguna editorial publicara libros de autores noveles, como era su caso. Por eso, no fue hasta 2022 que pudo publicar su primera novela, ‘La laguna de la feria’. "Empecé a escribirla con 30 años, la terminé con 35 o 36 y no me la han publicado hasta pasados los 50", señala.

El juez del juzgado número 1 de Plasencia presenta su segundo poemario.

El juez del juzgado número 1 de Plasencia presenta su segundo poemario. / TONI GUDIEL

Un año más tarde, vio la luz su primer poemario, ‘Noviembre en sí bemol’ y, el próximo jueves, día 23, a las siete de la tarde, presentará en La Puerta de Tannhäuser su segundo poemario, ‘Longevo el desencanto’. Le acompañará para hablar del libro el escritor placentino Juan Ramón Santos.

Felicidad de lo cotidiano

En este libro, el juez refleja una variedad de temas, todos en torno a "la felicidad del vivir cotidiano, como el olor a infancia aprehendido en una tarde de invierno o la nota de un violín escuchada al descuido". Explica que es "un tributo al milagro del hecho cotidiano".

Además, tiene "un componente de crítica social, hacia estamentos políticos, los poderes sociales, económicos... También critico a los jueces y a mí mismo".

Otro aspecto que destaca es que el poemario "destila complicidad con autores a los que admiro", como Emily Dickinson, Leopoldo María Panero o William Faulkner.

Para Óscar Jiménez, entre este segundo libro de poemas y el primero se refleja la evolución de su ciclo vital, en una "madurez avanzada" en la que piensa más en la enfermedad o la muerte.

Novelas históricas

Respecto a su primera novela, ‘Noviembre en sí bemol’, explica que fue un trabajo laborioso, que comenzó cuando tenía unos 27 años y acabó mediando la treintena. Publicada por la Editora Regional de Extremadura, cuenta las vivencias de los habitantes de un pueblo como Belvís de Monroy, en el que se crió y refleja historias reales, algunas vividas por sus abuelos en Casar de Palomero.

Todo recogido en un tiempo histórico que transcurre entre 1931 y el estallido de la Guerra Civil española.

Próxima novela

También la Historia tendrá un aspecto destacado en su próxima novela, que espera que salga a la luz en los próximos meses. Será ‘El corresponsal americano’ y está basada en hechos reales, en la toma de Badajoz y el éxodo de 1.100 refugiados extremeños a Portugal, todo narrado por un corresponsal del Chicago Tribune.

Sin duda no será la única obra de este juez que saldrá a la luz porque confiesa que tiene "mucho escrito" y, a pesar de que su labor como juez le quita mucho tiempo por su gran "carga de trabajo", logra arañar horas de ocio para hacer "lo que me gusta".

Reconoce que "no es muy usual que los jueces sean literatos, pero somos personas y es una forma de explorar mi faceta personal. Para mí, es una válvula de escape para evadirme de ese trabajo, que puede resultar duro".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents