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Éxito de placentinos

Los Mateos Brea, hermanos de Plasencia que triunfan por su creatividad

Jesús y Rubén Mateos Brea han conseguido este año el reconocimiento nacional e internacional gracias a su trabajo, Jesús como muralista y Rubén como director creativo y jefe de diseño de una empresa de mobiliario, que acaba de recibir el premio nacional de Diseño. Para ambos, es el fruto de años de esfuerzo

Los Mateos Brea, hermanos de Plasencia que triunfan por su creatividad.

Los Mateos Brea, hermanos de Plasencia que triunfan por su creatividad. / TONI GUDIEL/WE WONDER STUDIOS

Raquel Rodríguez Muñoz

Raquel Rodríguez Muñoz

Plasencia

Jesús y Rubén Mateos Brea, de Plasencia, sin duda no olvidarán este 2025. Es el año en el que han conseguido el mayor reconocimiento, a nivel nacional e internacional, por sus diferentes trabajos, ambos muy relacionados con la creatividad.

Sin embargo, dan mucha importancia a sus orígenes "humildes" y a los valores que su familia les ha transmitido: "Nos han enseñado a tomar los reconocimientos como lo que son, pero no nos cambian la vida y seguimos trabajando y esforzándonos igual".

Lo dice Jesús, que reside en Cáceres, pero su hermano Rubén, desde Valencia, es de la misma opinión. "El futuro es algo que se construye día a día. Nadie preveía nada de todo esto porque nadie pensó que esto pudiera pasar. Pero me niego a creer que todo ha sido casualidad, y estoy convencido de que cómo nuestros padres nos han criado y apoyado ha influido en que hoy seamos las personas que somos".

Jesús (izquierda) y Rubén Mateos Brea, hermanos de Plasencia que triunfan por su creatividad.

Jesús (izquierda) y Rubén Mateos Brea, hermanos de Plasencia que triunfan por su creatividad. / Cedida

Los orígenes de Jesús

Ambos estudiaron de pequeños en el colegio San José y en el IES Virgen del Puerto. Después, sus caminos se separaron.

Jesús es el mayor y señala que, quizás por falta de referentes o una orientación adecuada, se marchó a Cáceres a estudiar informática. Ni siquiera sabía que existía la carrera de Bellas Artes.

Comenzó trabajando en Plasencia y, en 2008, montó en Cáceres con una socia un estudio de diseño gráfico y muralismo. Ya llevaba pintando grafiti desde el año 2000 y, a partir de entonces, "terminé por dedicarme a algo más vocacional, llevaba mucho tiempo preparándome en la técnica del grafiti y encontré la forma de ganarme la vida, nunca me ha llegado a faltar trabajo".

El Descendimiento

Al contrario, sus obras, en diferentes puntos de Extremadura y España y, donde la naturaleza y la región tienen un papel protagonista, han sido cada vez más valoradas. Hasta que este año, el encargo del Ayuntamiento de Plasencia de una obra para la Semana Santa le ha llevado a lo más alto.

Jesús Mateos Brea, con su Descendimiento, en la catedral de Plasencia.

Jesús Mateos Brea, con su Descendimiento, en la catedral de Plasencia. / TONI GUDIEL

Su Descendimiento, instalado en el exterior de la catedral, ha recibido numerosos reconocimientos y le hizo ganar el de Mejor Mural del Mundo de la plataforma Street Art Cities, en febrero.

Trayectoria de Rubén

El hermano menor, Rubén, se marchó de Plasencia a Mérida para estudiar lo que quería Diseño Industrial. Un mayor abanico de posibilidades de prácticas le hizo dejar su tierra y trasladarse a Valencia y recaló en la empresa de diseño de mobiliario Viccarbe, donde empezó como estudiante en prácticas y ahora es director creativo y jefe de diseño de una firma con 120 trabajadores, que vende sus productos a más de 80 países y firmas tan conocidas como Google, LinkedIn o Microsoft.

Este año, después de 25 de funcionamiento, Viccarbe ha recibido el Premio Nacional de Diseño por su trayectoria empresarial, que Rubén Mateos acaba de recibir de las manos de la reina Letizia.

Rubén Mateos Brea.

Rubén Mateos Brea. / WE WONDER STUDIO

Frutos del esfuerzo

Como en el caso de Jesús, la creatividad es fundamental en el trabajo de Rubén y este destaca además que puede "pensar, idear, crear y trabajar en proyectos que realmente me apasionan", rodeado de "un equipo de personas que creen ciegamente en lo que hacemos, y que trabajan con la misma pasión que yo".

Por eso, se considera "realmente afortunado", al igual que su hermano, por recoger los frutos de "un esfuerzo genuino, de un empeño real y vocacional porque nuestros orígenes son totalmente humildes, familias trabajadoras que nos han enseñado el esfuerzo que conlleva ganar un euro".

Extremeños

El resultado para Jesús es que ha bajado el ritmo para elegir menos proyectos, pero que le emocionan más y de mayor calidad. Rubén también vive su momento "más dulce" y valora poder trabajar "con total libertad creativa" y poniendo el foco en el impacto que su trabajo tiene "tanto en la empresa como en la sociedad".

Y ambos están orgullosos del éxito del otro, más que del suyo propio y del hecho de ser extremeños. "Hacemos patria y luchamos por dar una buena imagen de lo que somos los extremeños. Ya es hora de que nos lo creamos".

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