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Historia

Los dos San Fulgencio, un obispo visigodo, el patrón de Plasencia, y otro africano

El primero fue el prelado de Écija y Cartagena, donde también es patrón

El segundo, nació en la actual Túnez en el año 467

Los dos San Fulgencio, un obispo visigodo, el patrón de Plasencia, y otro africano.

Los dos San Fulgencio, un obispo visigodo, el patrón de Plasencia, y otro africano. / TONI GUDIEL

Raquel Rodríguez Muñoz

Raquel Rodríguez Muñoz

Plasencia

Este viernes, 16 de enero, es el día de San Fulgencio, un nombre de origen latino que significa Aquel que brilla o resplandece. Sin embargo, a lo largo de la historia, no ha habido un solo San Fulgencio, sino dos. Uno, el patrón de Plasencia y su diócesis, obispo visigodo español y, otro, nacido en África 73 años antes.

Según recoge la Real Academia de la Historia, los datos históricos sobre el Fulgencio español son "muy escasos y, en su mayor parte, indirectos y ofrecidos por los escritos de sus ilustres hermanos Leandro e Isidoro".

De Cartagena

Lo que se conoce es que nació alrededor del año 540, en Cartago Nova (Cartagena), fruto de "la unión de un alto funcionario hispanorromano, Severiano, y de una dama de origen godo y religión arriana, primero, y convertida al cristianismo tras el exilio", de nombre Túrtura.

En la misma ciudad, nacieron dos de sus tres hermanos, Leandro y Florentina, "y tal vez, el menor, Isidoro". La familia se vio obligada a salir de Cartagena, "probablemente a causa de la rebelión de Hermenegildo y la persecución de Leovigildo, y se instaló en Sevilla, donde los padres murieron pronto".

Busto de San Fulgencio, el patrón de Plasencia.

Busto de San Fulgencio, el patrón de Plasencia. / TONI GUDIEL

Obispo

La Real Academia señala que, al parecer, "por encargo de su hermano mayor, regresó a Cartagena y el mismo Leandro, en su obra De la instrucción de las vírgenes y desprecio del mundo, dedicado a su hermana Florentina, se lamenta de haber enviado a Fulgencio a dicha ciudad".

Esta página señala que, por este motivo, "sin ningún rigor histórico, muchos autores" lo citan como obispo de Cartagena.

También en Écija

De hecho, otras páginas hablan de que fue obispo de Écija y Cartagena, donde también es el patrón. Catholic.net señala que San Fulgencio fue obispo, "ocupando la sede de Écija y, en dos ocasiones, la de Cartagena". Lo define también como un "hombre elocuente y un gran orador" y apunta que "Recaredo le encomendó diversas misiones para su reino. Fue considerado un hombre sabio, siendo elevado al rango de Doctor de la Iglesia en 1880 por Pío IX".

Junto con sus tres hermanos, fueron considerados Los cuatro Santos de Cartagena y murió en torno al año 638.

Obispo africano

Por lo que respecta a San Fulgencio de Ruspe, Catholic.net señala que nació 73 años antes que el obispo español, en el 467, en Bizacena, hoy Túnez. Fue procurador de esta ciudad y abrazó la vida monástica, para después ser nombrado obispo.

San Fulgencio de Ruspe.

San Fulgencio de Ruspe. / ENCICLOPEDIA CATÓLICA MERCABA

Nació en el seno de una familia romana que se había establecido en Cartago y "se había demostrado buen administrador del rico patrimonio paterno y buen procurador de los impuestos de la provincia". Después de haber leído el Comentario de San Agustín al salmo 36, "orientó decididamente su vida hacia la austeridad y hacia la búsqueda de la soledad. Incluso trató de unirse a los monjes egipcios, pero la nave que lo llevaba tuvo que detenerse en Siracusa"

Desterrado

Ordenado sacerdote, poco después le llegó la noticia de que estaba en la lista de los candidatos al episcopado. Sin embargo, "se escondió en un lugar apartado, hasta que supo que todos los nuevos obispos habían sido ya consagrados.

Cuando reapareció, quedaba todavía una sede vacante, la de la pequeña ciudad de Ruspe, y los obispos se apresuraron a consagrar al recalcitrante monje, en el momento preciso para que fuera enviado al destierro a Cerdeña por el furiosísimo rey Trasamundo, que desterró junto con Fulgencio a otros 59 obispos católicos".

De regreso a Ruspe, "dedicó el resto de su vida a alimentar a sus fieles con palabras de gracia y de verdad". Falleció el 1 de enero del año 532, a los 60 años.

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